martes, abril 10, 2007

Las despedidas no son fáciles

Viajé a Bogotá con Juana. Madrugada, 4 am. Aguacero pereirano. El vuelo salió 5 minutos antes de lo previsto.

Al llegar a Bogotá, buen desayuno con tamal (como Dios manda) en la casa de mi mamá. Un sueñito para recuperar. Mediodía y otro poco. Almuerzo. Otro sueñito.

Juana se levantó con dolor de cabeza. Fuimos a buscar un médico a una clínica. Presión alta. Hospitalización inmediata.

Toda la semana en la clínica. La familia de Juana en Pereira, preocupada. La hermana vino desde Cali. Afortunadamente.

La tensión alta, toda la semana. Preclampsia (ni sé cómo se escribe, ni quiero saber). La droga sin mucho efecto. Los médicos explicaron lo delicado del asunto y nosotros explicamos que no éramos de la ciudad, que yo viajaba y demás. Nos dejaron sacarla el miércoles santo, con el compromiso de internarla en una clínica en Pereira.

El jueves en la mañana, la que amaneció mala fue la hermana. Un problema en un ojo causado probablemente por los lentes de contacto. Urgencias. La misma clínica. Que ahí no la atendían. Como todo el mundo me conocía, me sugurieron hacerme un baño o un rieguito, alguna vaina. Finalmente la atendieron en otro hospital.

Esa fue la despedida. Al medio día las dejé en el aeropuerto, rumbo a Pereira. El corazón roto otra vez.

La presión de mi esposa no ha mejorado. Pone en riesgo su vida. Desde anoche (son las 3.51 pm acá) le están tratando de inducir un parto. Ella sólo tiene 24 semanas de embarazo y no creo que haya mucha opción para la bebita.

María Antonia. No deberíamos olvidarla.

Me acaban de llamar. La bebé nació muerta y Juana está en cuidados intensivos.

8 comentarios:

  1. Richard9:21 p. m.

    Hola juan cuanto lo siento. Me sorprendió lo del parto. Quizas la altura de bogotá le afectó.
    ucho lo siento y espero salgan bien de todo ese trauma.
    Un abrazo.
    Richard.

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  2. Animo hermano, ya tienes un angel en el cielo que los cuidara siempre. Entiendo que son momentos duros, la verdad siempre es dificil decir algo en estos instantes. Pero no queda otra que seguir para adelante y aferrarse a Dios, creo que no hay de otra.

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  3. Lo siento juan.... toca segui adelante... y que su esposa se mejore.... se cuida..y tener fe

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  4. Anónimo12:58 p. m.

    No existen palabras... Lo sentimos profundamente...

    Maryit y Felipe.

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  5. juan

    Tremenda noticia.Estamos sorprendidos. Estê seguro que Juana va a estar bien.

    No olvide juan a la orden lo que pueda hacer por ustedes.

    francisco y sandra

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  6. Anónimo8:07 a. m.

    Aunque sea muy dificil expresar de alguna forma lo que se siente..... quiero decir que me da mucho pesar la situación.

    IVAN RUIZ

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  7. Anónimo3:24 p. m.

    lo siento muchisimo por ti y por juana, imagino cuan triste y asustada debio estar, mis mejores energias y muchas bendiciones para ella.
    pase por algo similar y es definitivamente traumatico pero me apego a lo que dice rhobritz, pa lante.

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  8. Anónimo12:30 p. m.

    He leído el blog en orden y es la primera vez que me animo a escribir, aunque antes tenia muchas dudas y comentarios creo que esta situación que viviste es demasiado difícil, aunque ya paso y todo, solo quiero darte mis condolencias, yo tengo una hija y si eso me hubiera pasado no creo que hubiera podido seguir adelante, tus fuerzas son increíbles. Un abrazo

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