sábado, febrero 16, 2008

Sábado 1.44 a.m.

Una noche fría y oscura. Algún edificio de apartamentos en alguna parte de alguna ciudad de Norteamérica. Golpes fuertes y decididos de parte de alguien que quiere ser oído. En la puerta. Tres.

El tipo latino se despierta sin siquiera estar seguro de que los golpes son en su casa. Su esposa también se despierta alarmada y le dice que vaya a ver. Él no está convencido aún de que no fueran parte de un sueño o tal vez ruidos en un apartamento vecino.

La ansiedad es mucha y el tipo se levanta. Para ser el perfecto latino sólo le falta estar más calvo, ser más gordo y tener una camiseta esqueleto raída y unos pantalones cortos que le dejen ver medio trasero, en lugar de la pijama de mangas largas y pantalones que lleva, más propicia para el clima invernal.

Se acerca a la puerta y pregunta en perfecto español: "Quién es?", al tiempo que se asoma por el ojillo de la puerta para no ver a nadie. Alcanza a pensar "Claro, era un sueño". Tal vez la pregunta la hace en español porque en alguna parte de su aún dormido subconsciente piensa que es un amigo de su país en problemas. Justo cuando se va a retirar, alcanza a ver una sombra del lado derecho de la puerta, en el exterior. Una persona que sujeta un arma. Una persona que no está sola. Dos personas que se alejan de una posible línea de tiro desde el interior. Como en las películas.

Alcanza a preguntar en francés "C'est qui qui est là?" Al mismo tiempo que escucha decir en francés "Abra, la puerta. Es la policía".

"Mierda!, y ahora qué hice?". Muchas cosas alcanzan a pasar por su cabeza. La adrenalina se acumula. Su mujer queda petrificada en la cama sin saber qué hacer y sin entender muy bien qué es lo que ocurre.

"Buscamos a Stephen Khan, abra la puerta". No queda otro remedio, abrir la puerta. Son 2 policías enormes, jóvenes y perfectamente uniformados, con chalecos antibalas. Ya las armas están enfundadas o fuera de la vista. "Ella ya no vive acá". Hace cuánto que usted vive acá? Desde mayo. Podemos entrar para verificar? Con quién está usted? Con mi esposa.

Los policías entran mientras echan un vistazo general a todo el lugar. Disculpe la molestia, pero "lo" estamos buscando. "Es un chico o una chica?". Es un tipo. Ah, yo sí he visto que llegan muchas cartas a su nombre, proveniente de bancos y firmas de abogados. Seguro que está en serios problemas.

Necesitamos ver su identificación. Nosotros no conocemos al tipo y queremos asegurarnos de que usted no es él. Qué? Tengo cara de llamarme "Stephen"... "Khan"? Claro, no hay problema, yo entiendo.

Mientras busco mi billetera, alcanzo a ver el reloj en el aparato de Videotrón. 1.44 am. Mierda. Otra trasnochada como la de esta semana, cuando me llamaron a las 11 pm de la U. Mañana me voy a dormir en el trabajo.

Todo está en orden. Gracias por su colaboración, señor Hernández.

Sólo 15 o 20 minutos más tarde, luego de estar comentando el suceso con mi esposa en la cama, caí en cuenta que era sábado y que no tenía que madrugar a trabajar.

Hay un Dios.

1 comentario:

  1. Anónimo4:54 p. m.

    ay Juan Diego.. !!
    el tipo que buscaba la policia se llamaria stephen.. pero su historia esta narrada al mejor estilo del stephen king..
    Dios que susto!!..
    que va a pensar uno que esas cosas pueden pasar por allá?, digo, igual que como en las películas..
    que barbaro!!..
    ustedes dos muertos de susto y el stepen "no se qué" quien sabe donde andará haciendo de las suyas..
    que bueno, aun con la trasnochada... el dia siguiente era sabado..
    Un abrazo para usted y Juana.
    saludos.
    Maria Soledad.

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