sábado, febrero 13, 2010

El sistema de salud en Québec

Antes de que me caigan los anónimos que piensan que yo sólo hablo mal de Canadá, debo aclarar, y antes de que lean esta entrada, que yo pienso que está bien el sistema de salud en Québec. No se puede esperar que un sistema sea universal y gratuito y además perfecto en calidad de atención y servicio. Yo, lo prefiero así. Que todo el mundo, con empleo o dinero o no, tenga acceso a un sistema de salud decente, aunque repito, no perfecto.
Pues a Juana le salió un nacido. Para los no colombianos, un nacido es un grano de tamaño relativamente grande y con alta tendencia a infectarse. Hace como 8 días.
El jueves finalmente fue al médico, porque la convencí. Fue a una clínica sans rendez-vous. Esperó como de 1 pm a 4pm. Ella ya había recibido atención allí en menos de una hora para algo más antes, ya ni recuerdo.
La doctora ya se iba, pero la alcanzó a atender. Cuando vio la cosa, le dijo: No. Yo no puedo hacer nada por eso aquí. Le voy a recetar unos antibióticos. Venga mañana para que le hagan una cirugía. Sí. Cirugía. En todo caso, si mañana no se puede, se va para el hospital. Ni la tocó.
Viernes. Juana regresó a la misma clínica. Otra vez de 1 pm a 4 pm. Le tocó preguntar porque tampoco pareciera que la fueran a atender. Imagino que fue el cirujano. El caso fue que le dijo que él no podía hacer nada. Que fuera al hospital. Viernes, 4 pm! Es decir, luego de ya 6 horas acumuladas de espera, la conclusión profesional es que debería ir al hospital. Ahora que vemos la cosa en retrospectiva, debimos haber ido al hospital desde la primera vez.
Juana llegó al hospital pasaditas las 4 pm. Yo me le uní sobre las 8 de la noche. La espera fue la esperada: casi 10 horas. Antes de las 2 am nos hicieron pasar a una de las cabinas donde atienden los médicos. A esperar. Hasta nos dormimos, creo.
El doctor llegó sobre las 2 y media de la mañana y viendo la cosa desde la puerta, preguntó: Qu'est-ce qu'arrive? (Qué es lo que pasa?). Y yo le tuve que señalar, como si hiciera falta y le dije: Ça arrive (Eso es lo que pasa).
El hombre medio tocó, metió un par de copitos Johnson's. Juana echó sus madrazos. El hombre lo que hizo fue medio examinar. No estirpó, no extrajo, no drenó. No nada. Que le iba a mandar antibiótico intravenoso.
Al rato llegó la enfermera que le puso el catéter, y le aplicó la droga. Que volviéramos a las 9 am para una evaluación del progreso.
Salimos pasadas las tres y media de la mañana.
9 am. Sábado. La principal conclusión de la evaluación fue que a Juana no le habían hecho nada. Nada de drenaje (como decía el reporte). Nada de nada.
Esta doctora sí la hizo lavar, limpiar, puesta de mecha, madrazos, lagrimas y demás.
Uno no entiende como sólo el cuarto doctor en la fila hizo el trabajo. Los demás, literalmente le sacaron el cuerpo.
Sábado 12 del medio día. 23 horas después de haber empezado los intentos del viernes!
Lo chévere del asunto fue el tratamiento ordenado. En lugar de hacer que el paciente regrese o que se haga inyectar o se inyecte por sí mismo, le dejan el catéter instalado, le dan la droga y los utensilios, jeringas, cánulas, etc. y dejan que él mismo se autoaplique las dosis. De esa forma, antibióticos intravenosos en casa.
El catéter, bien instalado y protegido de la humedad o la contaminación.
Eso sí nos gustó.
Juana va bien. Gracias.

1 comentario:

  1. Anónimo9:53 a. m.

    Hola! a mi tambien me salio algo parecido, en la clinica CAMU en Taschereau me atendieron y me hicieron todas las curaciones, tal vez no la conoces o fuiste a la misma pero ya no hacen este tipo de curaciones, bueno, mi comentario es por si no conoces esta clinica, saludos y suerte... Patricia

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