sábado, marzo 20, 2010

Déjenme les pongo un ejemplo

Estoy buscando empleo y me encuentro con este aviso: (ahí perdonarán la traducción más adelante)

EDUCATION & EXPERIENCE
Education: Undergraduate degree (Computer Science Technology or related field)
Experience: Three (3) years' related experience

OTHER QUALIFYING SKILLS AND/OR ABILITIES
Ability to analyze and evaluate existing or proposed systems for fit with business requirements. Able to integrate new systems with current applications by understanding integration points based on business requirements and by
developing functional specifications. Analytical, communication and presentation skills. Ability to work on multiple projects and meet specific deadlines. Proven track record in developing and/or integrating web-based, client-server and/or desktop systems to support the needs of the community. Extensive experience with Oracle 10g, Oracle Portal, Unix, PL/SQL, TOAD, OVCSM SQR (Brio), Appworx, Web Tailor, BANNER. XML Java and Java Script, JDBC, J2EE, JSP, Oracle forms 9i and PL/SQL web programming. Knowledge of MS-Office tool set. English and French (spoken and written).


Y entonces respondo en mi cabeza, punto por punto :

EDUCATION & EXPERIENCE
Education: Undergraduate degree (Computer Science Technology or related field)

Pues eso no fue lo que yo estudié. Digamos que la ingeniería electrónica es un campo relacionado.
Experience: Three (3) years' related experience
Sí. Si tengo la experiencia

OTHER QUALIFYING SKILLS AND/OR ABILITIES
Ability to analyze and evaluate existing or proposed systems for fit with business requirements.
(Habilidad para analizar y evaluar sistemas existentes o propuestos para que satisfagan requerimientos del negocio).
Yo sí creo que sé cómo hacer eso. No formalmente, pero sí.
Able to integrate new systems with current applications by understanding integration points based on business requirements and by
developing functional specifications.
(Capaz de integrar sistemas nuevos con las aplicaciones actuales entendiendo los puntos de integración basado en los requerimientos del negocio y desarrollando especificaciones funcionales).
Ayayay. Puntos de integración? Serán interfases? Especificaciones funcionales? Es una técnica, un modelo, un formato en el que se escribe…? No sé. Tal vez.
Analytical, communication and presentation skills. (Habilidades analíticas, de comunicación y presentación).
Pues analíticas, sí. Comunicación, es en lo que venimos trabajando. El idioma… ayayay. Presentación? De pronto en español.
Ability to work on multiple projects and meet specific deadlines. (Capacidad de trabajar en multiples proyectos y de satisfacer fechas límites específicas)
Pues quién responde que no. Toca decir que sí, aunque depende, no?
Proven track record in developing and/or integrating web-based, client-server and/or desktop systems to support the needs of the community. (Algo así como experiencia certificada en el desarrollo y/o integración de sistemas basados en Web, cliente/servidor o escritorio para soportar las necesidades de la comunidad)
Mejor dicho, que ha hecho software. Pues sí.

Aquí es donde viene lo duro…

Extensive experience with Oracle 10g, Oracle Portal, Unix, PL/SQL, TOAD, OVCSM SQR (Brio), Appworx, Web Tailor, BANNER. XML Java and Java Script, JDBC, J2EE, JSP, Oracle forms 9i and PL/SQL web programming. (Amplia experiencia con)
Oracle 10g: Pues he trabajado con Oracle. Otra versión. Y poquito. Pero sí, conozco. 10g??? Cómo se comerá eso. Hasta 9 me acuerdo
Oracle Portal: Sé que existe. Y que es un producto medio maluco. Pero de ahí a haberlo usado alguna vez. No. Pues no.
Unix: Lo mínimo, por no decir cero.
PL/SQL: Alguna vez tome un curso. Ya todo lo olvidé. Me le mediría. Un examen, no lo paso, seguro.
TOAD: Con qué se come?
OVCSM SQR (Brio): Qué???
Appworx: Qué????
Web Tailor: Qué????
BANNER: Alguna vez usé un programa llamado así y que servía para hacer letreritos muy bonitos en papel continuo. No creo que se refieran a ese. Ayayay. No
XML: Conozco el concepto pero no tengo experiencia
Java and Java Script: Uf. Por fin un sí. Sí. Conozco Java y JavaScript
JDBC: Sé qué es, pero nunca me le he metido, ni he programado controladores ni nada. Digamos que sí.
J2EE: Otro sí
JSP: Sí
Oracle forms 9i: Medio sé que es, pero nunca he programado con esa vaina.
PL/SQL web programming: Cero pollito.
Knowledge of MS-Office tool set.
Pilado. Office sí pues cualquiera.

English and French (spoken and written).
La del millón. Hablado y escrito? Ambos?

Ustedes que responderían? Ignoren pues el lado técnico. Qué responderían al último requerimiento?

Y si estuvieran en mis zapatos? Qué responderían al anuncio? Aplicarían a ese trabajo después de descubrir que sólo se le pudo decir sí con tranquilidad y certeza sólo a 3 o 4 de los requerimientos?

El aviso es el original con el cual yo apliqué a McGill. El trabajo que tengo actualmente. Aún hoy, casi 2 años y medio después, mis respuestas siguen siendo las mismas para la mayoría de los requerimientos. De hecho, algunos términos me sorprenden porque ni los he oído mencionar.

Y entonces por qué me dieron el trabajo? Por qué el aviso pedía cosas que yo ni he usado y parece nunca voy a usar?

Los empleadores escriben anuncios buscando súper hombres que no existen. Siempre lo he dicho. Póngase usted en los zapatos del funcionario de recursos humanos. Pondría una línea como ésta?:

Inglés: Que se defienda ahí más o menos.
Francés: Hablado aunque con errores. Escrito, puede usar el corrector de Word.

Obvio que no. Ellos piden lo máximo posible. Y más. Tanto, que el aviso que les describí sigue siendo usado para gente que sólo va a programar en PL/SQL. Por qué quieren que la gente conozca Oracle Portal (que además es mi terreno ahora). Pues porque si aparece un candidato que lo conozca, pues chévere. Así podría echarle una mano al equipo de Juan Diego…
Definitivamente depende de la óptica con la que lo miremos. Cuántas oportunidades se están escapando por ahí?

Me decía una señora rumana, traductora, con muchos años de experiencia aquí: Cuando el empleador pone el aviso en la prensa o en Internet es porque ya está desesperado. Seguro lleva 2 o 3 meses buscando entre su propia gente, entre los referidos o esperando que las agencias reclutadoras les traiga alguien que sirva para el puesto. Como no llega nadie, toca poner el aviso.
Por qué no aprovechar que el empresario necesita a alguien?

De otro lado, las compañías saben que los canadienses hace rato se acabaron. Preséntese usted. No le extrañe que el entrevistador hable el francés o el inglés con más errores que usted.

Allí afuera están los empleos.
Empleos

Yo nunca me doy cuenta de empleos en el área de contabilidad o de construcción ni nada parecido. Pero sí me doy cuenta de los empleos que ofrece McGill en varios campos de IT incluyendo desarrollo de software, bases de datos, soporte y redes. Algunas de esas ofertas se las he enviado a contactos y amigos, pero la verdad, siento que estoy perdiendo las cuentas y la memoria.
Esta entrada tiene como objetivo que usted, amigo o contacto, me recuerde que anda buscando empleo en algunas de las áreas mencionadas y así de esa forma les puedo enviar las ofertas tan pronto como aparezcan. He creado grupos de contactos para ello en mi cuenta en gmail.
Basta con que me respondan con un comentario o me envíen un mensaje a hernandezjd@gmail.com recordándome cuál es su área de interés. No olviden que en McGill el ambiente de trabajo es en inglés.

martes, marzo 16, 2010

Una chiva

Ahora, los aplicantes colombianos a inmigración a través de Québec deben presentar su solicitud de visa de inmigrante ante la Embajada de Canadá en México. No en Bogotá. Ya no.
Las solicitudes que se hayan presentado en Bogotá después del primero de marzo de este año ya deben estar en México. Las nuevas, deben enviarse a México de acuerdo con las instrucciones que ellos provean.
Buenas noticias? No se sabe. Historicamente México ha sido más ágil procesando las solicitudes. El problema es que ahora tienen más trabajo.

jueves, marzo 11, 2010

La autoestima

Y es que así me he sentido. Y no una, sino muchas veces durante todo el proceso.
A propósito, metido hasta el cuello en lo de la hipoteca, con empleo (casi 2 años y medio con mi último empleador), con hija canadiense y demás, y no pienso que el proceso haya terminado. Aún estamos inmigrando. Terminaremos algún día?
Lo discutía el otro día con una amiga inmigrante. Parece que de lo que sufrimos es de pérdida de autoestima. Uno se siente como menos, como si hubiera perdido algo.
Mi tiempo del viaje fue realmente convulsionado y agravado por la separación de mis hijas, lo cual podría explicar muchos de esos sentimientos. Pero ahora parece que no fui sólo yo. Parece que nos pasa a todos.
Recuerdo como una de mis ideas era la de llegar a Canadá y una vez allí, cambiar de profesión. Dedicarme a alguna otra cosa. Como volver a comenzar. Y era porque me sentía incompetente, mediocre. Sentía como que ya no podía ser todo lo que había sido antes. Que mi experiencia ya no contaría y que cualquier cosa que hubiera aprendido, iría a la basura porque no serviría de nada. A lo mejor son sensaciones bastante personales y sólo me pasó a mí. Ya ustedes me dirán en sus comentarios.
Pero todo eso del complejo del inmigrante puede ser simplemente una consecuencia del problema de la autoestima. Por qué nos creemos menos? Por qué creemos que no somos capaces? Por qué ese miedo irracional a enfrentarnos con el mercado laboral?
Una técnica que parece válida para enfrentar los temores es considerar la hipótesis del escenario del "peor caso". Si le tengo miedo a una entrevista de trabajo, pues debo pensar "Qué es lo peor que podría pasar". Lo bueno es que la respuesta es bastante simple: "Me van a decir que no sirvo para el puesto". O es que algo peor puede pasar? Después del "no", pues pasar la página e ir a la siguiente entrevista.
Uno se acostumbra. Créanme.

miércoles, marzo 10, 2010

Le va a pasar

Se va a sentir muy contento el día del viaje. Un poco ansioso, también. Algo de nervios, tal vez.
Toronto le va a gustar. El aeropuerto le va a parecer moderno. Si viene para Montréal, el aeropuerto ya no le va a parecer tan bonito. Hasta pequeño, un poco. Un poco más desordenado, también.
Le va a parecer todo muy organizado. La ciudad. De todas maneras, un poco vieja, un poco fea la nieve negra (si llega al final del invierno, por ejemplo). El estado de las calles también le va a sorprender un poco.
Se va a sentir a gusto haciendo vueltas. Muchas. Aunque se podrían hacer todas en un solo día, es probable que gaste un par de semanas en ello. Cita aquí, cita allá.
Va a sentir que trae problemas serios de idioma. Va a sentir que no entiende nada. Va a sentir que no le entienden nada. La excepción será en las oficinas del gobierno y en especial en las oficinas de Inmigración Québec. Allí, sentirá que entiende el 90% de lo que le dicen. (Estoy suponiendo, claro está, que usted viene a través de aquel proceso que involucra una entrevista de casi una hora hablando en francés con un funcionario de Québec).
Se va a sentir a gusto yendo a cuanta reunión de Inmigración lo inviten: al curso sobre la realidad socio-económica de Québec, al curso de búsqueda de empleo, al curso sobre las redes de contactos, al curso sobre como hacer el CV. Todo eso en medio de las vueltas.
Se va a sentir a gusto buscando apartamento, aunque tenga algunos problemas por la falta de referencias y la falta de historia crediticia.
Sí que se va a sentir a gusto cuando le hablen de la francisación. No importa que en la entrevista de evaluación lo clasifiquen en el nivel intermedio o avanzado. Lo bueno de estudiar es que va a seguir ocupado. A gusto, cuando después de acabar con la francisación se haga uno o dos cursos más de escritura.
Se va a sentir a gusto cuando después de la francisación, descubra que puede seguir estudiando. Que el gobierno le da el dinero para ello y un poco más. Que se lo prestan a bajos intereses y que lo puede pagar de "a poquitos".
Si no estudia y se queda sin dinero, se va a sentir a gusto cuando sepa que igual el gobierno le va a dar dinero suficiente para vivir. Demasiado a gusto.
Le va a costar algo de trabajo salir de allí. De la ayuda social o del estudio financiado.
La comodidad es mucha. Especialmente si se le compara con la ardua tarea de ponerse a prueba, de enfrentar la postulación a los empleos, los exámenes técnicos y las entrevistas de trabajo. En otro idioma.

lunes, marzo 01, 2010

Un recomendado

Mi amigo Guillermo Ziegler escribió un artículo en su blog muy bueno. Cortico y sustancioso.
Échenle un vistazo, incluyendo los comentarios:

lunes, febrero 22, 2010

Es oficial

Ya se fue el sobre. Lo puse hace algunos minutos en el correo. Así que el 22 de febrero de 2010 es la fecha donde se empieza la cuenta. Dicen que toma unos 15 meses. Pues será justo a tiempo, porque mi residencia se vence en junio de 2011.
Lo único complicado del trámite fue que la página de Immigration Canada estaba una lata hoy y no funcionaba. La necesitaba para imprimir el cálculo de las fechas, hacer el pago y obtener el recibo.
El sábado fue el día que cumplí el requisito: 1095 días viviendo en Canadá. Cómo vuela el tiempo!
Muchos consideran el regreso como una opción, yo incluído, claro está. Pero en lo que sí creo que todos estamos de acuerdo es en que no vale la pena regresar sino es con el pasaporte canadiense en el bolsillo.

domingo, febrero 14, 2010

Mi primera vez

Pasó de manera completamente inesperada. Y sí. Era tan grande como me lo imaginaba. Y es que apareció así, de la nada, me imagino como debe aparecer la muerte. Uno ni cuenta se da.

Ya otras veces había pensado que había llegado ese momento, pero siempre había sido falsa alarma. Pero la verdad es que yo no quería. Imagino que nadie quiere, pero en mi caso era una total convicción. Nunca tendría ni siquiera una primera vez. Pero pasó y ya estoy en vías de superarlo. De seguir adelante con la vida y con esta pena encima. Lastima que el tiempo no se pueda devolver.

Salíamos del hospital Charles Lemoyne, que está en remodelación. La salida del parqueadero provisional da al boulevard Marie, una calle de doble vía que lo lleva a uno directamente a Taschereau, ahí a media cuadrita. Aunque la calle es de doble vía, al salir del hospital hay varias señales muy claras que indican que se debe voltear exclusivamente a la izquierda, precisamente hacia Taschereau. Y yo lo sabía muy bien. No más cuando nació Lucía hace ya poco mas de un año, debí haber salido por allí unas cuatro o cinco veces. Y otras varias más luego de mi gastroenteritis y los exámenes de laboratorio. Y el viernes en la madrugada! Mejor dicho, no había duda alguna.

Estábamos muy bajitos de gasolina. Y allí, en toda la esquina de Marie y Taschereau, a la derecha, luego de salir a la izquierda claro está, hay una estación de gasolina de Petrobras. Así que decidí aprovechar para echar un poco de combustible y limpiar los parabrisas.
Cuando ya estábamos llegando cerca de la bomba, fue cuando ocurrió. Tal vez fue primero el sonido, o primero las luces? No recuerdo.

El caso es que estaba allí. Negro. Camuflado. Con sus luces rojas y azules. Pequeñas. Pero ya era indudable. Ya el yo, o el conciente, o uno de esos, empezaba a aceptar la realidad: Había allí, detrás de nosotros un carro de policía (aunque no parece uno) que tenía encendidas las luces de emergencia y que hacía sonar la sirena para que nos percatáramos de su presencia. Todas las demás veces había sido nada. O el carro viajaba inocentemente detrás nuestro o simplemente las señales eran para alguien más. No esta vez.

No teníamos ni idea de que era lo que había pasado. De hecho Juana alcanzo a darse cuenta de que no traía el cinturón. Ella iba en el asiento trasero con la nena. Yo le alcancé a decir que podíamos usar como excusa la herida o algo. Que no era capaz de ponerse el cinturón.
Efectivamente grande. Inmenso. El policía debía medir como 3 metros y medio. Sólo le faltó haber golpeado con los nudillos en la ventanilla. Después de saludar me dijo que en la intersección había 4 señales que indicaban que se debía voltear a la izquierda. Claro, le dije. Y eso fue lo que hice, agregué. No. Usted no lo hizo. Qué? No podía creerlo. Yo sabía que había volteado a la izquierda o si no, como diablos estaba yo allí en la estación de gasolina? Yo intenté bajarme del carro para ver que era lo que había pasado. El hombre dijo que luego de entregarle mi licencia podría bajarme a verificar. Licencia y registro, por favor. Como en las películas. Hagan de cuenta.

Cuando me bajé y el policía me mostró el sitio, no tuve mas remedio que decirle que tenía toda la razón.

Resulta que saliendo del hospital, inmediatamente allí, sobre la calle Marie, hay una entrada de acceso a la estación. Y esa fue la que yo tomé. Tan pronto como entré al área de la estación, giré a la izquierda. Pero ya era tarde. Para la ley, yo había violado la orden de voltear a la izquierda.
Y es que uno cree que la señal es para impedir que la gente tome a la derecha. O lo que sea. Pues fue un descuido tonto y ahora me toca pagar.

Le pregunté que cuántos eran los puntos por esa infracción. Cero. Ok. Y cuánto es el costo? 100 dólares. Más costos. Bueno, uno se imagina que los costos deberían ser una pequeña porción de la multa. 15? 20? 54!!! Total. Ciento cincuenta y cuatro dólares.

Fue la primera vez, pero la madre que tiene que ser la última!

sábado, febrero 13, 2010

El sistema de salud en Québec

Antes de que me caigan los anónimos que piensan que yo sólo hablo mal de Canadá, debo aclarar, y antes de que lean esta entrada, que yo pienso que está bien el sistema de salud en Québec. No se puede esperar que un sistema sea universal y gratuito y además perfecto en calidad de atención y servicio. Yo, lo prefiero así. Que todo el mundo, con empleo o dinero o no, tenga acceso a un sistema de salud decente, aunque repito, no perfecto.
Pues a Juana le salió un nacido. Para los no colombianos, un nacido es un grano de tamaño relativamente grande y con alta tendencia a infectarse. Hace como 8 días.
El jueves finalmente fue al médico, porque la convencí. Fue a una clínica sans rendez-vous. Esperó como de 1 pm a 4pm. Ella ya había recibido atención allí en menos de una hora para algo más antes, ya ni recuerdo.
La doctora ya se iba, pero la alcanzó a atender. Cuando vio la cosa, le dijo: No. Yo no puedo hacer nada por eso aquí. Le voy a recetar unos antibióticos. Venga mañana para que le hagan una cirugía. Sí. Cirugía. En todo caso, si mañana no se puede, se va para el hospital. Ni la tocó.
Viernes. Juana regresó a la misma clínica. Otra vez de 1 pm a 4 pm. Le tocó preguntar porque tampoco pareciera que la fueran a atender. Imagino que fue el cirujano. El caso fue que le dijo que él no podía hacer nada. Que fuera al hospital. Viernes, 4 pm! Es decir, luego de ya 6 horas acumuladas de espera, la conclusión profesional es que debería ir al hospital. Ahora que vemos la cosa en retrospectiva, debimos haber ido al hospital desde la primera vez.
Juana llegó al hospital pasaditas las 4 pm. Yo me le uní sobre las 8 de la noche. La espera fue la esperada: casi 10 horas. Antes de las 2 am nos hicieron pasar a una de las cabinas donde atienden los médicos. A esperar. Hasta nos dormimos, creo.
El doctor llegó sobre las 2 y media de la mañana y viendo la cosa desde la puerta, preguntó: Qu'est-ce qu'arrive? (Qué es lo que pasa?). Y yo le tuve que señalar, como si hiciera falta y le dije: Ça arrive (Eso es lo que pasa).
El hombre medio tocó, metió un par de copitos Johnson's. Juana echó sus madrazos. El hombre lo que hizo fue medio examinar. No estirpó, no extrajo, no drenó. No nada. Que le iba a mandar antibiótico intravenoso.
Al rato llegó la enfermera que le puso el catéter, y le aplicó la droga. Que volviéramos a las 9 am para una evaluación del progreso.
Salimos pasadas las tres y media de la mañana.
9 am. Sábado. La principal conclusión de la evaluación fue que a Juana no le habían hecho nada. Nada de drenaje (como decía el reporte). Nada de nada.
Esta doctora sí la hizo lavar, limpiar, puesta de mecha, madrazos, lagrimas y demás.
Uno no entiende como sólo el cuarto doctor en la fila hizo el trabajo. Los demás, literalmente le sacaron el cuerpo.
Sábado 12 del medio día. 23 horas después de haber empezado los intentos del viernes!
Lo chévere del asunto fue el tratamiento ordenado. En lugar de hacer que el paciente regrese o que se haga inyectar o se inyecte por sí mismo, le dejan el catéter instalado, le dan la droga y los utensilios, jeringas, cánulas, etc. y dejan que él mismo se autoaplique las dosis. De esa forma, antibióticos intravenosos en casa.
El catéter, bien instalado y protegido de la humedad o la contaminación.
Eso sí nos gustó.
Juana va bien. Gracias.

martes, febrero 09, 2010

Las cuentas

Yo las había hecho con mucho cuidado. Tengo una hoja de cálculo y todo donde pongo las fechas de salida y entrada de Canadá. Por ahí derecho, se los aconsejo. Lleven un buen registro de las suyas. Las van a necesitar.
Pero en mi cuenta me daba que sólo podía pedir la ciudadanía el 17 de marzo próximo.
Con los 3 días que me gané porque no recordaba que las salidas de un sólo día no se descontaban, entonces la cosa sería como el 14 de marzo.
Inmigración Canadá tiene una página donde uno puede introducir la fecha de llegada, la fecha en que uno se volvió residente, los tiempos afuera, los tiempos en prisión y demás. La página entonces calcula si uno puede o no solicitar la ciudadanía. Y si no, le dice cuándo lo puede hacer, bajo el supuesto de que usted no va a salir más, claro está.
La página dijo que yo podía el 20 de febrero. Me gané un mes y no se cómo. El 22 aplico.
La regla es simple. Usted tiene que haber vivido en Canadá 1095 días durante los últimos 4 años. 1095 días son exactamente 3 años de los de 365 días. Y si ellos consideran los últimos 4, pues obviamente quiere decir que los 1095 días pueden ser no continuos.
Yo ya tengo listo los papeles. Son medio fáciles. Un formulario de 4 páginas, la página del cálculo impresa, y copias de la confirmación de residencia permanente y la tarjeta de residente. Se deben adjuntar copia de otros 2 documentos con foto. Sirven la maladie, la licencia, el pasaporte. 2 fotos con ciertas especificaciones. Y copia del recibo de pago. 200 CAN$, antes de que pregunten.
Aquí los formularios para un adulto:

domingo, febrero 07, 2010

Pilas con el negrito

Debo empezar aclarando que no soy racista. Algunos de mis mejores amigos de toda la vida tienen ese tinte en su piel.

Pilas con el negrito. Podría tener una camiseta colorida. En nuestro caso, la tenía de color naranja fuerte.

Ya nos habían advertido en Cali, en Bogotá, la aerolínea, los asistentes de vuelo. Todo el mundo lo había dicho y por tanto lo sabíamos. Llegando a Nueva York, tienen que tomar las maletas y volverlas a depositar en la banda transportadora. Por razones de aduana. Igualitico que entrando a Canadá por Toronto.

Pues eso hicimos. Tomamos las maletas, luego del proceso de inmigración, y seguimos las indicaciones y anuncios para la gente que tiene conexión con otros vuelos. Y como nosotros viajábamos a Burlington, pues estábamos incluidos en ese grupo.

Cuando llegamos a la sala, alguien nos indicó que debíamos poner las maletas junto a la banda transportadora. Junto. Aún no en ella. O alguien lo haría más tarde. Nunca supe.

Luego de poner las maletas allí debíamos hacer la fila que iba hacia la zona de inspección. Creo que la famosa. La de los colombianos llegando a Nueva York. La que se supone que hace que uno se sienta humillado y demás cosas que cuentan de ese mito. Donde lo esculcan y desnudan a uno. La de los cuartos privados. Nunca supe.

Cuando nos dirigíamos a la susodicha, el negrito, que ya nos había estado señalando la fila, se nos vino encima y empezó a señalar a Juana y a la bebé (que venía en el coche). Que la señora tiene que subir al tercer piso usando el ascensor. Ok. Gracias. Nosotros seguíamos intentando hacer la fila. Pero el negrito insistía. Que ella tiene que usar el ascensor, que con el coche no puede subir por las escaleras. Ok. Gracias. Muy amable. Pero que la señora… Entonces le pregunté que qué era lo que quería. Nada. Que la señora tiene que usar el ascensor porque el coche… Ok. Pero no debemos hacer la fila para…? No. No. Que la señora… Pero ya? Sí. Sí. Ya. Que suba al tercer…. Ok. Y entonces cómo hago para encontrarme con ella? Allá. En el tercer piso se encuentran, cuando usted salga de la inspección. Ok. Gracias.

Pues Juana y la bebé salieron de la sala en busca del ascensor. No había más remedio. Ante la insistencia del negrito…

La fila estaba desocupada. Yo llegué donde el oficial que había tenido una mala noche. Le presenté los pasaportes de los tres y los pasabordos. Hágame el favor de poner cada pasabordo con cada pasaporte, me dijo. Ok. Eso hice. Y cuándo se los entregué me dijo: Y su esposa? Qué! Pues el muchcho que está allí (y señalé) (y no lo llamé negrito) el de camiseta naranja nos dijo que ella… Qué qué? Sí. El muchacho que está allá nos dijo que ella tenía que usar el ascensor para… Quién? Pues el muchacho que… No señor! Para inspeccionarlos, todos tienen que estar aquí! Sí. Pero fue que el muchacho (yo seguía evitando llamarlo negrito) me dijo que… Pues aquí tienen que estar todos! Que pena. Entonces por favor dígale al negrito que no diga que… Qué quiera que le diga???? Ok. Ok. Y entonces qué hacemos ahora? Pues vaya y busque a su esposa! Ok.

Le eché madres a ya saben quien. Pa’ qué que eso hice. Obviamente en la cabeza, pero lo hice. Ya rezaré algunas Ave Marías por eso. Tomé los pasaportes y los pasabordos y salí volado en busca de Juana y la bebé. Se me ocurrió que si las instrucciones habían sido erróneas, nos íbamos a perder.

Encontré a Juana en el tal tercer piso y nos devolvimos para intentar continuar con nuestro proceso.

Pues no. Al intentar regresar a la sala un vigilante nos impidió el paso. Es que en los aeropuertos no siempre se puede volver a entrar por donde uno ya ha salido. Le traté de explicar lo que había ocurrido. El caso fue que no nos dejó entrar. Llamó a los gritos a alguien de Delta. Nadie vino. Nos dijo que esperáramos ahí que más adelante vendría alguien de equipajes. De equipajes?? Nosotros no tenemos ningún problema con nuestro equipaje. Nada. Esperen aquí.

El de equipajes. Todo un personaje. Como alemán, creo yo. Eso pensé por su acento. Y venía seguido de 4 o 5 colombianos. En filita. Pues el señor se metió en una oficina y el primer colombiano se le pegó. Yo me puse como en el segundo lugar, pero a distancia prudente. El segundo colombiano se me pegó a mí. Una persona homosexual, se me ocurrió. Que sigamos al señor, eso nos dijo, me dijo como empujándome para que nos pegáramos al primero. Hombre, pero tampoco! Esperemos que atienda al otro coterráneo.

Pues pasaron como cien años mientras atendía al primero. Se me ocurrió que el funcionario era una de esas personas afortunadas que ya descubrieron que nada debería ser urgente, que la vida es bella, que cada minuto hay que disfrutarlo como el último y cosas así. De una parsimonia! Explicaba con lujos de detalles al compatriota el proceso para recuperar sus maletas y el cómo de lo desafortunada de esa situación que él hubiera, y que todos hubiéramos, preferido no hubiera sido así y de como si se seguían adecuadamente el conjunto de instrucciones que estaba por impartirle todo se resolvería y haría que el infortunado evento, totalmente fuera de control y de toda previsión de parte de él como funcionario y de la compañía que el muy orgullosamente representaba….

En fin.

Luego de los cien años, pues me tocó el turno a mí. Al fin y al cabo yo estaba allí antes que los demás infortunados.

Buenos días, señor. Mire, es que yo estaba depositando las maletas al lado… y entonces vino un muchacho… Sus tiquetes de las maletas por favor! No señor, muchas gracias. Yo no tengo ningún problema con mis maletas. Lo que ocurre es que yo… Sus tiquetes de las maletas! Señor, pero si yo estoy aquí es porque… Los tiquetes! Le entregué los tiquetes de las maletas. Ayayay. El hombre tecleo los números en su computador. Como si fuera su primer día de trabajo. Como si tuviera 18 años y nada, nada le importara de la vida.

Tenemos un problema. Sus maletas ya están en la aduana. Sí. Gracias. Yo sé que no están perdidas… Espere allí! No. Señor lo que pasa es que… No. Usted debe esperar! Perdón? Usted debe esperar. Esperar a qué? Esperar a que yo atienda a todas estas personas. Pero si mis maletas… Haga el favor de esperar a que yo atienda a todas estas personas. Y dónde debo esperar? (Yo ya resignado a que no iba a haber una solución fácil). Espere allí (y me señalaba una pequeña área de espera a la entrada de la oficina).

Yo me retiré, echándole más madres adivinen a quien? Yo hacía la cuenta. Cuatro multiplicado por cien años, eso son como mil años! Y nuestro vuelo era como en una hora! Y vuelos de Nueva York a Burlington deben ser casi tan frecuentes como los vuelos a Alaska o algo así!

Juana me decía que comiera bananito. Que eso era bueno para el estrés.

A los mil años, el hombre nos atendió, nos hizo mostrarle en un catálogo la forma de las maletas, nos preguntó si venían aseguradas con algún candado, nos pidió la llave del candado, nos sacó de la oficina, nos dijo que los esperáramos y desapareció.

Otros mil años después apareció diciendo que no había ningún problema. Que las maletas ya iban rumbo a Burlington. Y más importante aún. Que respetuosamente quería hacerme una sugerencia importante. Es muy importante e imperativo que cada vez que usted vuele haciendo escala a través de suelo americano, se asegure de seguir el procedimiento según el cual las personas en tránsito deben, y es su responsabilidad acometer y seguir estas instrucciones, tomar siempre su equipaje, sin importar la proveniencia o lugar inicial de partida, para luego depositarlo en la banda transportadora. Es por razones de aduana, me dijo.

No me diga!

Yo ya estaba al borde. Así que respiré profundo y dejé que el señor terminara de darme su sermón. Al final, como otros quinientos años después, el señor, como mágicamente y sin ningún aviso previo, se quedó callado. Parecía que había terminado de expresar sus ideas.

Usted me permite una palabra? Le dije. Sí. Claro. Señor, es que usted no me ha permitido explicarle que ese fue el procedimiento que yo seguí. Lo que ocurrió fue que un negrito… (y según recuerdo, esta vez si no me aguanté y lo llamé negrito, que pena). Ustedes ya saben el resto de la historia que le conté.

Ni me acuerdo que nos contestó. Salimos volados para tratar de alcanzar el avión.

Me quedé con la duda sobre qué era lo que pasaba en la tal fila de seguridad. Y como yo soy cuadriculado, pues me quedé con la sensación de que ese cabo había quedado suelto, que ese proceso estaba mocho, que cómo iba a hacer para seguir con mi vida sin haber seguido el procedimiento…

Para encontrarnos con otras dos o tres líneas de inspección para abordar el siguiente vuelo. Quitándonos zapatos, correas, sacando la bebé del confort de su sueño en el coche, etc. Ayayayay.

lunes, enero 11, 2010

Consejos para un viaje

Y dizque la tecnología! Recuerdan cuando uno tenía que comprar los tiquetes en las agencias de viaje y luego llamar a confirmar el vuelo y luego de eso había también que llamar a reconfirmar?
Pues la cosa sigue igual. En plena era de Internet.

En Burlington nos dieron un pasabordo que decía en inglés "Solicite silla". Y yo dije medio molestando: Y es que también aceptan pasajeros de pie? No todos tenemos silla? Pues no. De Burlington a Nueva York, sin problema. Abordamos de primeros, por aquello de los que vienen con bebés de brazos y que tal.

En Nueva York, la pesadilla. El Kennedy estaba lleno de gente viajando a todos lados. Un vuelo a Las Vegas estaba sobrevendido y se veía la gente desesperada reclamando y de todo. En las pantallas, los mensajes que decían que no se preocupara, que hay unas listas de espera, que espere a que lo llamen, etc. Medio día en esas.

Efectivamente, a la hora de abordar, no había sillas. El funcionario latino ya había dicho que no nos preocupáramos. Hasta que el mensaje en el altoparlante avisaba que el vuelo a Colombia también estaba "sobreagendado". Una palabra bonita para no decir "sobrevendido".
Nosotros teníamos tiquetes desde hacía mas de 6 meses y nos registramos en Burlington a eso de las 8 am. Es decir, 15 horas antes del vuelo!

El mensaje en el altoparlante también solicitaba voluntarios que se quisieran quedar. No se preocupe, usted está en la lista de prioridades. En que posición? No se preocupe, está en la 10!
Menos mal era un vuelo lleno colombianos. Con contarles que sobraron los voluntarios. Les daban el transporte, el hotel, cupo en un vuelo para el siguiente día y seguramente unos dólares u otro tiquete para otro vuelo.

El caso fue que abordamos.

Antes, había preguntado al funcionario sobre qué era lo que había que hacer para que eso no volviera a pasar. La respuesta: confirmar y reconfirmar. No importa que el tiquete se haya comprado por Internet.

Consejo corolario. Si llevan bebés al JFK, lleven pañales suficientes. La nena estaba flojita y se consumió los que llevábamos. No hay droguerías, no al menos en el terminal 4. En una tienda cualquiera, 6 pañales, 21 dólares americanos!

lunes, diciembre 14, 2009

Buenas nuevas! (para los ansiosos)

Este dato sí me tiene impresionado. Pónganle cuidado a las fechas de los eventos:
20 de noviembre de 2009: Entrevista con Québec, obtención del CSQ y presentación de solicitud de visa de inmigración ante la Embajada de Canadá en Bogotá.
4 de diciembre de 2009 (14 días después): Una carta citando a exámenes médicos es expedida en la Embajada de Canadá en Bogotá.
14 de diciembre de 2009 (10 días después): La carta citando a los exámenes médicos llega a manos del aspirante.
Quiere alguien decirme qué es lo que está pasando? Por qué tan absurdamente rápido? Cambió el procedimiento? Alguien sabe algo?

domingo, diciembre 13, 2009

Me quiero ir a vivir a Laval o Longueuil, no a Montréal

Eso dicen muchos, entre otras razones, para tratar de complacer a Inmigración en su deseo de que la gente no se venga toda para Montréal. Pequeño error. Les transcribo apartes de un correo de una amiga:
"Investigamos Longueuil como ciudad destino, supe por Mary que viviste alla un tiempo, me gustaria conocer tu opinion y consejo sobre lugares alli donde vivir que tengan las tres b ( Bueno, bonito y barato) , hemos investigado por internet , y los precios varian entre Us 515 en adelante, desde 3 y medio y 4 y medio."
y de la respuesta que le dí:
Tecnicamente yo he vivido en Longueuil los últimos 2 años y medio. Que es lo mismo que Montréal. Tienes que prepararte para defender tu elección, porque para ellos Longueuil queda en Montréal.
No sé si ya te lo había explicado, pero sino, aquí va.

En el mapa tú puedes ver que Montréal es una isla en medio del río San Lorenzo. Sin embargo, la ciudad de Montréal es sólo un pedazo dentro de la isla. Ellos se la han pasado reuniendo y dividiendo las ciudades. Es así como dentro de la isla encuentras otras "ciudades" como Verdun, Ville-Marie, St Leonard, etc. etc. Todas pegaditas, una al lado de la otra. Para viajar entre ellas no hay carreteras ni nada. Basta pasar una calle o avenida y ya estás en otra ciudad.

Fuera de la isla, hay otro montón de "ciudades" más. Laval, por ejemplo es una isla al norte de la isla de Montréal.
Aquí, la gente llama "Longueuil" a la tierra que queda en el lado opuesto a Laval, al sur de la Isla de Montréal. De hecho, también lo llaman la Riviera Sur (aunque queda al este, tema de futura explicación). Pues ese Longueuil se ha dividido y ahora son otro montón de pequeñas ciudades, todas pegadas unas de las otras y sin carreteras entre ellas.
Yo he vivido en la riviera sur, en Longueuil, desde que llegué la segunda vez. Y siempre en ciudades de "Longueuil": Greenfield Park, St-Lambert y ahora en Brossard. Pero también hay otras ciudades: Bucherville, St-Hubert, Viejo Longueuil, La Prairie.

Al conjunto de todas las ciudades del norte de la isla (Laval), a las de la isla (Montréal y otras) y a las del sur (Longueuil y sus sinónimos) se les denomina Gran Montréal. Para efectos de la inmigración, es allí donde decidiste vivir. Y esa la idea que tienes que defender porque a ellos no les gusta mucho que todo el mundo se venga para acá. Ellos prefieren que la gente escoja vivir "en región", es decir, en cualquier otra parte de Québec que no sea el Gran Montréal.

Cuando tú llegues, pues seguramente querrás mirar primero que todo Longueuil, Longueuil. Pero lo más seguro es que en el camino encuentres sitios que te gusten más y no habrá problema. Uno realmente no está obligado a vivir en la ciudad que escogió en el formulario. Nadie verifica eso. Lo que es importante es que te quedes un tiempo dentro de la provincia.

Pero coincido completamente con tu elección. Nada como la riviera sur. Super cerca de Montréal (donde seguramente trabajarás), con sitios menos congestionados y por tanto más tranquilos y con mejores precios en arriendos, servicios y finca raíz. Asi que desde ahora, bienvenida! Tenemos que encontrar un sitio cerca a mi casa.

Mucha gente dice que la Riviera Sur es muy lejos. Te cuento: yo tomo mi bus a las 7.20 am en la esquina de mi casa. Llego a la estación de Bonaventure (en la isla de Montréal) a las 7.46 am. Desde allí, camino por debajo de la ciudad (para evitar la nieve) y llego a mi edificio por el sótano. Tomo el ascensor y a las 8 en punto estoy sentado en mi puesto de trabajo. Poca gente puede decir, aún viviendo en la isla, que puede llegar a su trabajo en 40 minutos.

* * * * *

Hasta allí mi respuesta.

Siempre digo, y para los que conocen, que es como si usted se estuviera mudando de Rusia para vivir para siempre en Colombia y escogiera como lugar de residencia Dosquebradas, porque no quiere vivir en Pereira, cuando desde esa escala y persepectiva, son prácticamente lo mismo.

domingo, diciembre 06, 2009

"Quizás sea el invierno"

En esta ocasión, un ejercicio que se nos ocurrió. Tengo como invitado a mi amigo Guillermo Ziegler, el argentino, como lo llamo yo, porque además es argentino. El tiene un super exitoso blog (http://loszieglerencanada.com) hace tambien como 4 años y hoy decidimos "switchearnos". Decidimos escribir sobre el mismo tema, con nuestros puntos de vista personales, claro está. Así, que esta entrada es toda suya. La mía, si la quieren leer, pues adivinen dónde está? Péguense una pasadita por el blog de él y la encontrarán. Esperen! Primero leánse el artículo del hombre, que también está muy bueno. Aquí está:

"Quizás sea el invierno"

Vivir en un país donde los meses de frío son tantos o más que los meses de calor debe tener alguna ventaja. Será por eso que los países nórdicos siempre están tan avanzados y da la impresión que el hemisferio norte siempre le saca varias cabezas de ventaja al hemisferio sur. El lector algo intencionado me dirá con una mirada entre sospechosa y simpática que si fuera tan así los Inuits debieran ser los amos del universo. Podría contestarle que los extremos no son buenos para nadie.

Quizás la necesidad de tener que esperar pacientemente a que la naturaleza nos permita efectuar el próximo paso sin sus inclemencias debe ser buena enseñanza. Eso de tener que esperar a que la nieve se vaya para comenzar a sembrar y luego ver que hago durante esos 3, 4, 5 y hasta 6 meses sin poder salir a hacer nada productivo (en lo material) debe brindarle al hombre algo de sabiduría, estoy seguro.

A nosotros que venimos de zonas algo menos extremas, Dios nos ha dado otras particularidades. Nos ha hecho algo menos pacientes creo yo, simplemente por el tema de no tener necesidad de esperar. "Tiramos un grano al suelo y crece" decimos los argentinos, siempre con ganas de ufanarnos de lo que no tenemos o no sabemos o lo que sea. En regiones como las nuestras donde el frío quizás sea un pequeño inconveniente durante no más de 3 meses al año, la búsqueda de la inmediatez, de tener las cosas sin tener que pensarlas ni esperarlas mucho, a veces puede ser una realidad.

Y es así como cuando nos movemos del Sur hacia el Norte a veces pareciera que el primer choque cultural no es el idioma, sino simplemente la capacidad de esperar, de ser paciente, de apreciar lo que hay hoy y de meditar el por que y el cuando del próximo paso.

En la vida laboral canadiense se puede observar este fenómeno. Los recién llegados solemos apresurarnos por la búsqueda desenfrenada del trabajo, aún cuando ya tengamos trabajo. Y los vemos a ellos, los "locales", pasar sus días, meses y quizás años, en las mismas posiciones, haciendo su trabajo y esperando el próximo ascenso... mientras nosotros revolucionamos a su alrededor a la búsqueda de un dólar más por hora que no nos va a aportar nada al fin y al cabo.

Algunos se podrían atrever a sugerir la discutible idea del "Tienen todo lo que quieren al mínimo esfuerzo! Ya no necesitan ser ambiciosos!" Lamento disentir, amigos... La idea de la ambición siempre está presente. Sin esa ambición diría que, como mínimo, quedarían desplazados del sistema de consumo masivo que regula esta sociedad. Lo que creo que tienen es algo que a muchos de nosotros nos falta: "Paciencia". Para sembrar y cosechar a su debido tiempo. Cuando la situación sea la indicada. Cuando los méritos sean los adecuados.

Digamos que quizás tengamos algo para aprender en estos meses que vienen... Digamos que quizás sea el invierno.

Guillermo

http://loszieglerencanada.com

martes, diciembre 01, 2009

Los ancestros

Recuerdan que cierto día creé una entrada con la receta para hacer el postre llamado "helado de vainilla" y que no era helado? Bueno, esta entrada tampoco está relacionada con Canadá.
Esta mañana recordé la historia que mi papá me había contado hace mucho tiempo. No recuerdo qué estudió mi abuelo paterno. No lo conocí. El murió algunos meses después de mi nacimiento. Fue tan coincidencial su muerte, que cuenta mi mamá que ella y mi abuela paterna usaron el asunto para hacer que mi papá permitiera que me bautizaran. Que esa había sido la última voluntad de Nicolás. Así se llamaba mi abuelo.
El caso es que mi abuelo como que se dedicaba a la electrónica. Entiendo que trabajó muchos años para la oficina de tránsito de Bogotá. También entiendo que era muy bueno.
Ellos vivieron en alguna época de su vida en Barranquilla. Allí fue donde mi papá hizo su primaria, creo. Y allí fue donde mi padre aprendió a hablar inglés, francés y alemán, en el Colegio Alemán. Me siento muy orgulloso de contar que entre otros idiomas, mi papá habla los tres mencionados como si hubiera vivido toda la vida en USA, en Francia o en Alemania. Qué descreste!
Pero es que mi abuelo no era de despreciar. Cuentan que era la única persona en el Caribe que podía arreglar los radares de los barcos, cuando éstos estaban en alta mar.
Pero la historia que les quiero contar no es sobre mi papá. Es sobre mi abuelo.
Algún día llegó a Barranquilla el primer radio. Radio de tubos, imagino yo. Como que lo importó uno de los hombres más ricos de la ciudad. Como que hubo carnaval y fiestas por varios días para festejar la adquisición y la llegada del mundo moderno a Barranquilla. Todo un acontecimiento.
Hasta el día que al hombre se le dañó el radio. Y entonces se lo llevaron a mi abuelo para ver si podía hacer algo. Pues mi abuelo, obviamente no sabía nada de radios. Era el primero que veía en su vida.
El caso fue que después de repararlo, salió y puso un letrero en la puerta de su taller:
"SE ARREGLAN RADIOS".

jueves, noviembre 26, 2009

La pesadilla en Canadá

Cuando empecé este blog era fundamentalmente para mí (como una especie de diario), para mi familia y para mis amigos que venían para Canadá. Ellos conocen de mi pesadilla. Y algunos muchos lectores que han seguido el texto durante estos años e incluso otros que se lo leen de pe a pa cuando se lo encuentran, también. Ellos también conocen mi pesadilla en Canadá. Para los que no, este artículo.
Canadá ofrece mucha estabilidad laboral. Una vez se ha encontrado una posición, es bastante probable que uno se quede muchos años. Por supuesto eso depende del gusto por el empleo y de la situación económica de la empresa. Pero digamos que en general la estabilidad es muy alta, especialmente comparada con Colombia.
La edad, no resulta ser una barrera a la hora de encontrar un empleo. Aquí, la experiencia y el conocimiento es lo que valen, así que no hay problema si usted tiene 30, 40 o 50. Muy diferente de la "política" colombiana donde menos de 25 es demasiado inexperto y más de 28 es muy viejo.
Es irónico. En Canadá se promueve la búsqueda de empleo mediante las "redes de contactos". Dicho en buen colombiano, por medio de las palancas. Es muy válido, se aconseja y resulta casi que la mejor forma de encontrar un empleo: que usted sea recomendado o conocido de alguien. Lo irónico es que una vez la empresa lo conoce a usted como candidato, ya no cuenta su amistad. Ya lo que cuenta es que usted de verdad tenga la experiencia, capacidad y habilidades requeridas para el puesto. Cosa que me gusta, pues resulta la más justa. En contraste con...
Y en Canadá, como en el caso mío, una vez que uno tiene un empleo estable, resulta que casi mágicamente el salario alcanza para todo lo que uno necesita (a diferencia de adivinen qué pais?). Con un buen empleo, uno puede pagar una hipoteca de una casa o un apartamento prácticamente nuevo y con todos los espacios requeridos para una familia normal. Se puede pagar la cuota para la adquisición de un buen vehículo último modelo.
Se pueden pagar los servicios básicos de electricidad, internet, televisión por cable. Y se pueden pagar los gastos médicos. Y comprar ropa. Y salir 2 o 3 veces al mes a un buen restaurante. Y se puede ir a pasear a Colombia de pronto cada 2 o 3 años. Y se puede viajar a sitios hermosísimos en la misma provincia de Québec o en Ontario o más lejos, si se quiere. O a los lugares más famosos de USA, aquí cerquita de la frontera o con tiquetes aéreos baratos en las temporadas apropiadas.
Y uno puede ir a cine, o a conciertos o espectáculos culturales realmente fascinantes.
Por supuesto que la salud y la educación básica están garantizadas. Eso, incluso si usted no tiene empleo.
En Canadá el empleo y el salario que se deriva de él alcanzan para que uno se vaya haciendo a sus cositas, sus muebles, sus electrodomésticos. Esta no es una real necesidad, pues es bastante fácil que uno se pueda dotar de los primeros a punta de regalos de otros o de saber buscar entre los montones que la gente deja en la calle cuando ya no los quieren más.
Mis hijas han podido venir ya 3 veces, durante los últimos 3 veranos. Y hemos podido viajar y disfrutar de hermosas tardes en el bote de vela de mi amigo Lorenz. O divertidísimos días en los parques de atracciones de Montréal o en el parque acuático de Toronto u otro espectacular del que ya olvidé el nombre, en Long Island, NY.
Creo que en general somos felices en Canadá. Y no regresamos a Colombia porque tenemos que terminar procesos aquí: la ciudadanía y el aprendizaje de las lenguas para Victoria, fundamentalmente. Luego, veremos qué pasa.
Esta es mi pesadilla. Y será la suya si logra la condición fundamental: un empleo bueno en su área.
Si usted viene, y se dedica a estudiar, y se endeuda, o de pronto le toca quedarse en uno de esos trabajos que no deshonran pero que tampoco gustan, y usted se parte el lomo 8 o más horas diarias y descubre que sólo cubre sus necesidades básicas, y descubre que de pronto ese trabajo le va a tocar por muchos años o por el resto de la vida (como le ha pasado a algunos amigos míos) entonces usted sí que pensará en Colombia, y comparará y encontrará esos parecidos y esas diferencias. Y pensará que tal vez Colombia no era tan mala. Y que tal vez Canadá no era tan bueno.
Como dicen todos, cada historia es diferente. Yo espero que usted se despierte y se encuentre una realidad como la mía. De todo corazón. De hecho, yo escribo porque lo que quiero es que a usted le vaya bien. Yo escribo para tratar de ayudar.
Es o no mi condición un punto válido para poder criticar lo que encuentro mal en Canadá?

sábado, noviembre 21, 2009

Canadá

Un país muy bello. Lleno de bosques, ríos, lagos y montañas en combinaciones que producen los paisajes más hermosos posibles.
Las ciudades son en general bonitas. Algunas de ellas muy grandes. Nada de modernas. Son ciudades fundamentalmente viejas. No tan limpias como uno esperaría de un país desarrollado. Siempre es que se ven las basuras aquí y allá. Los edificios pueden ser bonitos, pero viejos. Al interior uno siempre encuentra que se trata de madera vieja, de metales oxidados, de los años de un clima inclemente. Las calles tienen huecos. Muchos. Especialmente en Québec. No digamos como Bogotá, pero sí como la mayoría de las ciudades inatendidas por nuestros presupuestos locales. Las autopistas son mucho mejores en Ontario o USA. En Québec, todavía dejan que desear.
La gente es bastante apática. Hay excepciones, claro, pero en general, cada uno por su lado. Se ven claramente las diferencias entre las culturas y las pugnas respecto de los velos, turbantes y demás herencias de las otras culturas. Nadie se interesa por los problemas de nadie, a excepción de los organismos a los que les pagan para que sí. La gente conduce bastante regular. Se pasan los semáforos, pitan a los demás vehículos y ocasionalmente a los peatones. No como en Bogotá, pero igual se ve. Si usted va 10 kilómetros por hora por encima del límite máximo de velocidad, no es extraño que el de atrás le haga luces, le pite y le muestre una de sus falanges al pasar, porque usted va demasiado despacio. La gente se cruza en cualquier parte de la calle y muchas veces ni siquiera esperan la señal verde para los peatones.
El sistema de transporte funciona, a veces. Todo el mundo se queja de lo impuntual de los buses, especialmente en Montréal. Con los trenes, todos los problemas del mundo. Retrasos incluso de horas. Y no hablo de los trenes para ir a pasear a Vancouver. Hablo del tren que usa la gente a diario para ir a su trabajo.
Hay casas muy hermosas en barrios muy hermosos. Los de los ricos. Los demás, bastante normales. Pero la generalidad está formada por los barrios de montones de edificios de apartamento apeñuscados, diminutos con los olores de todas las culturas invadiendo los rincones. Con los patios encima de los patios y las ropas tapando el sol que debería entrar por las ventanas. Con las acumulaciones de chécheres sobre chécheres y el óxido y las maderas viejas pudriéndose.
La gente trabaja en lo que le toca. La inmensa mayoría de los inmigrantes están trabajando en las fábricas, en las empresas de aseo, en los Tim Hortons y McDonalds. También se ven canadienses en esas posiciones, vale decirse. En general veo que la gente está endeudada. Primero, por las tarjetas de crédito y los créditos de almacenes a los que se accede con demasiada facilidad. Segundo, la gente debe dinero de los préstamos para estudio. En general creo que es una tendencia al endeudamiento y de poco ahorro. Serán la excepción aquellos que envían algún dinero para sus países de origen y que lo utilizan par adquirir apartamentos y taxis y no simplemente para los gastos diarios de sus familias.
La integración es la parte más dura del proceso. Los inmigrantes suelen estudiar aquí durante meses y años los idiomas oficiales para al final descubrir que su nivel de idioma no depende de la cantidad de estudio sino de la verdadera integración en trabajos en su área o incluso estudiando otras materias diferentes de la lengua. Sin importar que ya hayan estudiado en su país de origen y que hayan ya pasado una entrevista en francés (y algunas veces en inglés), consideran que no hablan el idioma "perfectamente" y que por tanto no pueden encontrar un empleo diferente de los mencionados. Por ello, no buscan los empleos que deberían y no dejan que sea el "mercado" el que les defina su "nivel de idioma". Complejo del Inmigrante, lo llamo yo.
Si se supera la barrera del idioma (barrera interna), entonces encontrar empleo en su área no es fácil. Fundamentalmente se interpone la falta de "experiencia canadiense". Los empleadores por general se fijan más en las experiencias previas y en las competencias que en los títulos (a excepción de las profesiones reguladas que resultan ser todo un caso aparte). Entonces, todo depende, para el primer empleo, de saberse vender y demostrar como la experiencia patria también vale y que el mundo es más o menos igual por todas sus partes redondeadas.
Hay mendigos en las calles. Gente que pide limosna y que hace malabares en los semáforos. Y la gente protesta. Los empleados hacen manifestaciones al frente de sus lugares de empleo y consideran que sus condiciones laborales no son justas. Quien creyera que hasta por aquí nos encontraríamos las influencias de las FARC y otros comunistas de esa calaña. Y hacen huelgas. Incluso los empleados oficiales!
El sistema de salud no es tan bueno como se esperaría. Yo los excuso. Me parece muy difícil que un país fundamentalmente capitalista construya un sistema de salud que sea a la vez universal (todo el mundo tiene acceso a la salud) y a la vez perfecto. No se puede esperar que un sistema que atiende a la gente sin importar si tiene empleo o no, si ha cotizado o no, si tiene un dólar en el bolsillo o no, los atienda a todos apenas llegan al centro médico u hospital. Pero así es. Las esperas son de 4, 5, 8 o más horas. Nada qué hacer. Afortunadamente he visto que la atención de enfermedades graves y crónicas es excelente. No es eso lo que siempre se decía del Seguro Social en Colombia? Que era muy malo para urgencias pero excelente cuando de enfermedades graves se trataba?
Este es un país inseguro. A amigos míos los han robado. Les han roto los vidrios del carro para sacarles, a uno, un pasacintas y al otro, el computador y el GPS. Y a otros se les entraron al apartamento. Y uno ve en las calles de Montréal cada nada los carros parqueados con los vidrios rotos o los solos vidrios rotos allí en el andén testigos del crimen que ya pasó. Y a la gente la desaparecen y la secuestran! Cada nada se sabe de los niños y niñas que desaparecen. Y uno ve los carteles por todas partes al estilo del viejo oeste: Se busca. Pero no por malos, sino porque alguien se los llevó. Y se copian de USA y entonces una o dos veces al año un loco cualquiera arma una balacera en un colegio. Así que uno no puede decir que vive tranquilo y que puede andar con los ojos cerrados o dejar las puertas abiertas. Por supuesto las escalas no son las mismas, pero los fenómenos ahí están.
En Canadá hay corrupción. Mucha. Pues los políticos aquí también gobiernan para ellos. De hecho algunos columnistas critican, con razón, como en el sistema del mercado, del capital y de la libre empresa, los gobiernos hayan optado por otorgar "subsidios" a las empresas privadas, en medio de la crisis. Lo mismo que su gobierno le da a usted dinero cuando usted está mal. Igualitico. No dizque el Estado debería ser mínimo? La diferencia es que en Colombia esto no pasa sólo en tiempos de crisis. Pasa siempre. Cuando las empresas son buenas y rentables como Telecom o Ecopetrol, las venden. Cuando son malas, privadas, y se quiebran como en el caso Granahorrar, las compran. Es una lógica que sólo el bolsillo de los arriba entienden. Bueno, parece que igual que las reglas de la física, las reglas del "mejor camino para hacerme rico" también funcionan acá. Redondito el mundo, no?
Uno esperaría que al llegar aquí estuviera uno blindado. Pues para darles una cifra, al llegar a Québec, usted, como residente ya debe algo así como 15 mil dólares, pues resulta que nuestro déficit es como de 500 mil millones de dólares. Y empeorando.
La gente en general no es educada. Es que no van a la escuela. No van a la universidad. La gente vota con mucha más conciencia que en los países pobres, pero igual no hay muchas opciones. Los candidatos resultan ser de derecha y con los mismos intereses de los políticos del otro lado de la esfera. Aquí los electores no se venden por un mercado o una teja. Pero sí se ven los escándalos a diario por los contratistas que deciden quién es elegido y quien no. Incluso convencen a los candidatos de no presentarse a elecciones locales cuando el status quo está funcionando de maravilla, para ellos.
Y es que aquí no es un contratista que hace alianzas con los funcionarios de turno. Es peor. TODOS los contratistas se ponen de acuerdo, fijan las condiciones para las licitaciones, las montan y deciden quien se las va a ganar esta vez. Se rotan. O tal vez no haga falta porque son todos como la misma cosa. Italianos. Mafia. Ese es el nombre oficial del problema.
Este es un bello país. No cabe duda. Pero bien diferente del que uno se imagina antes de emigrar.
Tal vez este artículo ayude a que algunos entiendan a qué me refería cuando dije alguna vez que Canadá era lo mismo que Colombia.
(por favor lea la entrada anterior, se trata de un contraste)

viernes, noviembre 20, 2009

Canadá

Un país muy bello. Lleno de bosques, ríos, lagos y montañas en combinaciones que producen los paisajes más hermosos posibles.
Las ciudades, perfectas. Modernas. Grandes. Limpias. Con las calles impecables y los edificios relucientes al sol. Sin basuras en las calles, sin huecos, con sistemas de alcantarillado perfectos y con autopistas y carreteras en magnífico estado. Perfectas, casi como para patinar en medias.
Las gentes, amables. Todos muy al estilo norteamericano. Los inmigrantes, también ya adaptados a esa cultura y por tanto vistiéndose, relacionándose y en general comportándose como los "locales". Ayudando de cuanta manera pueden a los recién llegados. La cortesía en las calles, increíble. Nadie cruza un semáforo en amarillo o rojo. Nadie pita. Nadie se le atraviesa a nadie, ni nadie insulta a nadie por ir un poco más despacio. Los peatones no se cruzan en la mitad de la calle. Todo el mundo saluda y trata de ayudar. Todos quieren ser amigos de los interesantes recién llegados.
El sistema de transporte, puntual. Perfecto. Buses, trenes y sistemas de metro impecables. Como en las películas futuristas.
Las casas, hermosas. Todas como recién hechas. Como hechas con "estralandia". Todas inmensas, todas con jardines y patios inmensos. Siempre limpias, relucientes. Por todas partes, en todos los barrios. Toda la gente vive como si fueran ricos. Todo el mundo con 1 o 2 carros relucientes y nuevos, parqueados en el antejardín de las esplendorosas mansiones.
La economía, inmejorable. Todo el mundo con salarios fabulosos y en empleos de ensueño. La gente, poco se endeuda y ahorra muchísimo.
La integración de los inmigrantes, casi ni se siente. Afortunadamente los inmigrantes llegan y con un par de meses en la escuela, aprenden a hablar perfecto el idioma. Muy diferente de las escuelas de nuestros países, donde por alguna razón extraña no se aprende. Debe ser porque la escuela no está en el medio...
Luego del idioma, se encuentra inmediatamente empleo en la profesión que uno ha estudiado y en el área de su experiencia. Como no hay competencia y el país está tan ávido de inmigrantes, pues las condiciones están dadas para este fenómeno. No le ponen trabas a nadie y reconocen inmediatamente los títulos, competencias y experiencia de los arribantes.
En el hermoso país no hay problemas sociales. No hay gente pobre, no hay mendigos. No hay protestas! Ni sindicatos! Ni huelgas! Lo mejor de todo, no hay corrupción!
El sistema de salud, inmejorable. Pues un país del primer mundo al fin y al cabo. Con la mejor tecnología! Hospitales y centros de atención impecables. Con gentes supremamente amables y prestas a colaborar. Nada de las horribles colas y esperas de nuestros pobres países de origen. Atención inmediata, tratándose de una emergencia o no.
En el hermoso país la seguridad está garantizada. No hay robos, no hay atracos, no hay asesinatos, no hay secuestros, no hay locos por allí disparándole a los demás! Uno puede dejar su auto aparcado en cualquier parte. Sin seguro, pues no hace falta. Aquí nadie se roba nada. Aquí los niños no se pierden.
En los altos niveles, sí que funciona bien. En el bello pa­ís los políticos no están interesados en su propio beneficio y el de sus amigos. No. Ellos realmente trabajan para que todos vivan bien. De hecho, cuando la situación económica está muy bien para las empresas, los políticos trabajan y legislan para que de esas bendiciones se beneficien todos y no solo los empresarios. Pero eso sí, cuando las cosas están mal, los políticos se encargan de que los responsables, y en especial los dueños del sistema financiero sean los que paguen. Ni de riesgo los contribuyentes comunes y corrientes.
Las finanzas públicas, al pelo! Nada de déficits o problemas de endeudamiento. Al contrario, son los países pobres los que le deben al país maravilloso.
El sistema funciona tan bien, principalmente por los altos niveles de cultura y educación de la gente. Todo el mundo ha ido a la universidad, cuando menos. Todo el mundo vota a conciencia y entiende la diferencia entre las opciones, de las que hay muchas! En el bello país nadie se vende por un voto. Nada del tema de los contratos y el manejo de los presupuestos por parte de los particulares. No señor.
Qué bello país el que uno se imagina antes de emigrar.
(por favor lea la siguiente entrada, se trata de un contraste)

jueves, noviembre 12, 2009

Noticias

Empezemos por las malas. No me dieron el aumento de salario que pedí.

Ahora, las buenas. Por lo menos la respuesta no tuvo nada que ver con mi desempeño. Que el presupuesto, que los tiempo, que las escalas salariales, que toda la gente que está por debajo de usted...

Más buena aún, y que debió haber sido la primera sino fuera porque me tocó empezar por las malas, Victoria empezó oficialmente a caminar. Ya hoy ha dado 3 o 4 pasos solita y entonces decidimos declarar el día. 12 meses y medio. Así lo recordaremos.

Más buenas. Decidieron parar de buscar el líder para el equipo. En lugar de ello, van a dejar que dirija un poco la cosa una contratista que van a incorporar para hacer el análisis funcional del portal. Alguien que mueva el asunto. Alguien! Es que eso solo, tenaz!

Más buenas. También están buscando un Gerente de Portafolio para que se haga cargo, entre otros, del proyecto del Portal. De esa manera, por lo menos la jerarquía se aplana un poco. Es que tener que hablar con Sue, quien está actuando como Directora del Departamento, era realmente complicado, más por sus ocupaciones que por su disposición.

En suma, son más recursos para el equipo, que es lo que necesitábamos. La vieja manifestó que se preocupaba por nosotros y que le preocupaba mantenernos motivados.
Por esta última razón, le caí con mi siguiente petición: permiso para estudiar.

Que listo, que no hay problema. Siempre que cumpla con las 33.75 horas que tengo que trabajar a la semana y sin salirme hasta los fines de semana. Así que me tocará madrugar, almorzar en el escritorio o salir tarde. Pero vamos a darle.

Incluso le pregunté que si me podría dar una recomendación para ser admitido. Que claro. Que sería un placer, me dijo. Eso me gustó.

Para responder su pregunta: Una maestría en Ciencias de la Computación. En McGill. Es que McGill es la universidad número 1 de Canadá y la 12 del mundo. Y yo no tengo que pagar matrícula. He ahí mi aumento. Cómo no echarle mano a semejante oportunidad?
Y me caerán muchos diciendo que yo muchas veces dije que uno no debía llegar a estudiar a Canadá. Repuestas: 1) Yo no acabo de llegar. 2) Yo ya tengo trabajo en mi área. 3) No me voy a endeudar para estudiar.

Lo del estudio es una apuesta a subir un poco mi perfil, como para el futuro. Uno no sabe.
Otra apuesta que pienso hacer es la de meterme a la Orden de Ingenieros. Uno no sabe tampoco para que pueda servir más adelante.

Me aprobaron las vacaciones para enero, que juntadas con los días de diciembre me ponen a descansar casi un mes. Vamos para Colombia vía Burlington, New York, Bogotá, Cali.