sábado, junio 19, 2010

Caído del cielo

Mi nueva jefe, Angie, una vieja griega muy querida, me preguntó el otro día que si yo hacía trabajos al lado, es decir, adicionales al trabajo en la Universidad. Le dije que claro, que yo desarrollaba software y que eso era lo que me gustaba. Me dijo entonces que ella tenía un vecino que estaba interesado en desarrollar un sistema. De inmediato lo llamó al teléfono y nos puso en contacto.

Una semana después me reuní con el señor. Era de edad, judío y aparentemente con mucho dinero, por la casa y el lugar donde vive.

El caso fue que me contó sobre un negocio nuevo que estaba montando y un sistema que necesitaría desarrollar para la administración de sus clientes y de los procesos contables y de facturación. Me preguntó sobre el precio y las condiciones. Yo le dije que me dejara pensarlo y que nos reuniéramos la siguiente semana.

Cuando lo llamé para concretar la nueva cita, me dijo que el había estado esperando un correo mío. Seguramente una cotización o algo así. Yo le dije que prefería mostrarle algo cuando nos encontráramos.

La semana que transcurrió entre el primer encuentro y el segundo, yo lo usé para construir un prototipo del sistema, con base de datos y que tal. Pues eso fue lo que le mostré.

En la nueva reunión, me preguntó sobre el tiempo que podría tomar el desarrollo. 3 meses aproximadamente, le dije. Luego me preguntó sobre la forma de trabajo y yo le dije que lo mejor sería por horas, porque encontraba que él iba a estar pidiendo cambios todo el tiempo. De hecho, le dije que el núcleo tomaría 3 meses, pero que el trabajo total, el resto de la vida.

Cuando me preguntó sobre el precio por hora, se escandalizó. Inmediatamente hizo el cálculo en su cabeza y con el estimado de 20 horas de trabajo a la semana calculó el valor total del proyecto. Me dijo que había estimado invertir la tercera parte de eso.

Que si el precio que yo le estaba dando era para que le dijera que sí o que si era para regatear. Le dije que era para que me dijera que sí, que ese era el valor.

Aceptó. Y yo fui muy feliz.

El tipo escasamente conocía a mi jefe. Se habían encontrado un par de veces en la calle, paseando sus respectivos perros.

Creo que la estrategia de iniciar el desarrollo en lugar de echar un carretazo de propuesta funcionó.

Y entonces ya te debo algo? me dijo. Saqué coraje de no sé donde para contestarle: Of course.

Bueno es ver el valor de la factura por las dos primeras semanas de trabajo (incluyendo el prototipo), pero mejor aún es ver el pago de contado y sin complicaciones. Y el cheque! Y las deudas que se van a empezar a aliviar.

Luego les cuento sobre la creación de la empresa y otros detalles.

jueves, mayo 20, 2010

Apartamento sobre el metro Sherbrooke

Tengo un apartamento 3 1/2 para ser cedido el próximo 1 de julio. Es de mi amigo Mauricio, quien compró uno propio y se debe ir.
El precio del arriendo es de 900 dólares, todo incluido: energía, calefacción, agua caliente, costos de condominio.
El apartamento queda en un tercer piso, con ascensor. El edificio cuenta con piscina cubierta y está ubicado directamente encima del metro Sherbrooke.
Por favor, pásenle el dato a sus amigos y conocidos. Sería perfecto para alguien que se esté mudando este primero de julio o incluso para alguien que recién llegue.
A los interesados, por favor escribir a hernandezjd@gmail.com. Gracias.

domingo, mayo 16, 2010

Otra historia

Cuando hablé con Lina para pedirle autorización para publicar su historia, aproveché para preguntarle sobre algo que realmente me causaba curiosidad. Quería saber si ella consideraba que había aprendido realmente más francés durante su tiempo de trabajo en el almacén o que si mas bien no sería que esa experiencia allí lo que le dio fue la costumbre de hablar en otro idioma, que la hizo "soltarse". Su respuesta fue por la segunda opción. Ese trabajo le dio la confianza necesaria.
Yo estoy seguro de que ella pudo haber arrancado antes. Pero no importa, porque lo que es importante es que ya lo hizo y está muy bien. Y es eso lo que importa. Y lo que me alegra.
Les dejó su historia, entre comillas (sólo omito algunos comentarios personales de su correo).

Hola Juan Diego

desde hace algunos años sigo tu blog, me gusta mucho la manera como enfocas la informaciôn que das, me divierte mucho tu humor sarcastico y me divierten mas aquellos que no lo entienden.

soy de Armenia, ingeniera de sistemas, 26 años, soltera y sin hijos (esto porque seguramente vas a querer conocer el perfil, ...) pues llegué a Montréal el 16 de septiembre de 2009, con tres maletas y unos poquitos dolaritos (como todos) conté con la suerte de tener grandes amigos aqui, que nunca me han dejado sola, era la primera vez que salia de Colombia y la verdad no tenia ni idea lo que significaba eso (por lo menos vivia sola en Colombia hace 4 años, sino ni me imagino ) lo primero que hice fue inscribirme en la francisaciôn, se me habia olvidado todo el frances que habia aprendido, habia dejado de estudiar mas de un año, mi idea era inscribirme, pero no tener que entrar, sin embargo tenerlo como salvavidas, pero con el pasar de los dias me fui dando cuenta que de verdad necesitaba mejorar el frances, sino no iba a conseguir ningun trabajo, pero no queria empezar a quemar mis posibilidades en trabajo en mi ârea, asi que decidî hacer la francisaciôn, donde me ubicaron en ultimo nivel y empezar a buscar trabajo a tiempo parcial, pero en algo que me tocara hablar con la gente, yo creo que repartî por lo menos unos 30 cv's en centre ville, pero no me llamaban de ninguna parte y los ahorros disminuian cada dia mas, yo no queria ni tomarme un café (1.50 $ eso es mucha plata), finalmente uno de los tantos cv's de centre ville quedô en buenas manos, una señora se lo diô a su esposo (que es gerente de otro almacen que queda en st-denis) quien necesitaba vendedores para su almacen (de zapatos), me llamaron y me dijeron que me iban a dar la oportunidad, yo no lo podia creer, yo creo que ese fue el primer dia mas feliz desde mi llegada a Montreal, ademas el señor me dijo: mais ton français est très bon !!! asi que a la semana siguiente inicié mi trabajo como vendedora de zapatos, los fines de semana y una noche entre semana, al principio todo fue color de rosa, pero con el tiempo empecé a agotarme mucho, no tenia ningun dia de descanso, estudiaba de 9 a 4, trabajaba sabados y domingos ( a veces jueves y viernes despues de la escuela) y llegaba por la noche a cocinar, a hacer las tareas, y todo lo demas que uno hace aqui que no hacia en Colombia, lloraba como 3 veces por semana y yo creo que mi roomate ( que es como mi hermana y no me canso de darle gracias Dios por tenerla a mi lado ) ya se estaba como cansado de verme llorar, pero bueno estaba recorriendo el camino que yo misma habia buscado, mejorar el frances (en la escuela y en el trabajo) y no estar en la ayuda social (respeto mucho las personas que lo hacen, pero yo no seria capaz de vivir asi). En diciembre cuando me sentî mucho mas segura de mi idioma, decidî mandar mi primer cv profesional y para mi sorpresa me llamaron a la entrevista, pues fui a la entrevista y para mi sorpresa me fue muy bien, me llamaron al dia siguiente a pedirme referencias, pues a dar los datos de mis jefes en Colombia (para mi suerte en la empresa mucha gente habla español porque tienen negocios en américa latina) al final, despues como de dos semanas, el 23 de diciembre me dijeron que NO, que habian elegido entre los dos candidatos al otro, que el tenia mas experiencia que yo (no te cuento la llorada porque ya te imaginaras como fue), pero sin embargo segui mandando cv's, pero nada, no me llamaban a entrevistas y yo cada vez me preocupaba mas, acabé el curso y pues segui con mi salvavidas,me inscribî al curso de francés escrito y continué con el trabajo en el almacen. A finales de mitad de marzo apliqué a un empleo como desarrolladora web en les éditions Rogers (hace parte de la compañia Rogers) y a la semana me llamaron para una entrevista, me fue muy bien, tan bien que me llamaron a una segunda ( c'est avec le big boss de Toronto et lui, il ne parle pas français ) asi que la entrevista fue en ingles, toda y asi expresivos como somos los ingenieros, me pareciô que le caî bien, me dijeron que en dos semanas me daban respuesta ( despues de eso vinieron las verificaciones de referencias y el test de personalidad ) y a las dos semanas y un dia me llegô un correo diciendome que el proceso se habia cerrado, que el puesto ya no estaba vacante, pues esa llorada si fue monumental, tomé decisiones importantes y todo a raiz de eso ( ya no iba a buscar mas trabajo, iba a hacer maestria en la uqam y despues de hacerla retornaba a mi busqueda de trabajo, y en el verano mientras que iniciaba la maestria, iba a trabajar tiempo completo en el almacen ( eso me sabia a cacho, porque el trabajo es muy duro, las metas de ventas son altas y estar de pie todo el dia es durisimo ) y depronto una semana despues de la respuesta de rogers me llamaron de recursos humanos y me dijeron, vous êtes encore interessée en travailler avec nous ??? ........ un largo silencio y despues digo mais ouiii, ..... mais le poste n'avait déjà été comblé ??? entonces me dijeron, si, pero necesitamos dos personas para el mismo puesto y usted es la segunda persona ........ otro largo silencio mientras que ella me hablaba de las condiciones del trabajo y despues merci, on se voit lundi à 9h y desde el 12 de abril estoy trabajando en rogers, todo ha pasado tan râpido que todavia no asimilo algunas cosas, desde ese dia todo es diferente, no es mas llegar a buscar trabajo despues de las largas jornadas de estudio y trabajo en el almacen, ahora estoy iniciando esta nueva etapa, pero lo mas importante es saber que con esfuerzo y mucho trabajo se logra lo que uno se propone

ps: igual estoy inscrita en la maestria, pero ahora creo que no puedo inciarla en septiembre porque tengo que viajar a colombia en octubre (...) pero lo mejor de todo Rogers paga mis estudios

un abrazo y muchas gracias por contarnos tu experiencia, a mi personalmente me ha servido mucho

jueves, mayo 13, 2010

Dos trucos para tener en cuenta

El primero, consiste en cruzar las esquinas de las calles sólo cuando el semáforo esté en verde. Uno creería que todo el mundo lo hace así, y especialmente en el país civilizado y del primer mundo que es Canadá. Pues no. Alguna gente respeta las reglas, otra no. Para mí fue una de mis sorpresas cuando llegué.
Con este truco, (el de cruzar sólo en verde) se pueden estar ahorrando, fundamentalmente un problema de salud y en otros casos un gasto innecesario de cerca de 40 dólares, por lo menos en Montréal. Si el policía lo ve, tiene derecho a hacerle un "ticket".
El segundo truco tiene que ver con la ayuda social y el padrinazgo. Mucha gente se mete a la ayuda, generalmente por necesidad, y no contemplan una consecuencia que no es evidente y que creo, ninguna autoridad advierte. Hacer uso de la ayuda social, inhabilita al beneficiario para poder apadrinar miembros de su familia en el futuro.
Lo terrible de la norma, es que parece no haber ninguna clase de período de gracia o algo así. Me permito traer el texto literal de la página de Inmigración de Canadá (http://www.cic.gc.ca/francais/immigrer/parrainer/epoux-demande-qui.asp):
"Vous n’avez pas le droit de parrainer un membre de votre famille si : ... - vous avez reçu une aide financière du gouvernement pour des motifs autres qu’une invalidité;". Que en buen cristiano quiere decir algo así como: "Usted no tiene el derecho de apadrinar a un miembro de su familia si: ... - usted ha recibido una ayuda financiera del gobierno por motivos diferentes a una invalidez". Los puntos suspensivos son míos y denotan que hay otras condiciones que inhabilitan al futuro padrino.
La norma parece radical. Ya una amiga mía hizo la consulta telefónica y le confirmaron que efectivamente nunca podría apadrinar a alguien si alguna vez hubiera estado en la ayuda.
Uno también escucha historias de gente a la que le han negado la ciudadanía por haber estado todo el tiempo desde la llegada en la ayuda, y especialmente si el inmigrante ha viajado a su país de origen una o varias veces. A ellos simplemente no les gusta que "paseemos" con el dinero público.
Conoce usted a alguien que estando en la ayuda o después haya podido apadrinar? Alguna historia de negación de ciudadanía?

domingo, mayo 09, 2010

Los triunfos

Algunos triunfos muy chéveres de estos días:
Juana pasó a la Universidad de Québec en Montréal. Empieza a estudiar en septiembre.
Mi cuñada, Luz María, también pasó a la Universidad para sus estudios en TV. Muy tenaz ella. Le tocó enviar carta, producir video y atender entrevista.
Mi amigo Abelardo acaba de pasar su último examen de conducción práctico y obtuvo su licencia.
Ángela Cachetes acaba de pasar su último examen de la Orden de Enfermeras. De aclarar que no era necesario para el trabajo que ya venía despeñando como enfermera en un hospital en el que incluso ya le habían reconocido su título colombiano.
Por ahí derecho Ángela y Maurcio ya obtuvieron preaprobación del banco y ya les aceptaron una oferta para la compra de un condominio.
Por si les interesa, o saben de alguien que llegue por estos días, ellos están cediendo el contrato del apartamento en el que viven actualmente. Un 3 1/2 encima del Metro Sherbrooke en un buen edificio, con piscina cubierta y que tal. Estaría disponible a partir del 4 de julio. A los interesados, me pueden contactar en hernandezjd@gmail.com


martes, mayo 04, 2010

El otro enemigo

Pensé que el único enemigo éramos nosotros mismos. Con lo del complejo y todo eso. Pues no había caído en cuenta de que hay otro. Los amigos.
Ellos nos van a contar y convencer de cómo es de fácil entrar a la francisación y vivir de ello. Y luego de la ayuda. Y lo malo de esta propuesta es que se ve realmente simple, fácil de ejecutar.
Nos conviene? Por supuesto que la respuesta dependerá de cada uno. Pero saber si ese camino nos lleva a cumplir con los objetivos que hos hemos planteado también es fácil. Échele un vistazo a sus amigos y su entorno. Cómo viven? Cómo utilizan su tiempo? Qué los hace felices?
Es eso lo que usted quiere para usted? Si es así, entonces acepte el consejo. Si no, entonces depende de usted.
Es que he descubierto que la gente no sólo se acompleja y se queda encerrada en ese círculo, sino que además les gusta aconsejar a los recién llegados para que sigan esa ruta. Es sólo para que lo tengan en cuenta. Les va a pasar.

martes, abril 20, 2010

"Que más Juan Diego,

Mi nombre es ..., y estoy en el proceso de viajar con mi esposa a Quebec como trabajadores calificados, tenemos CSQ desde febrero y estamos a la espera de exámenes médicos... hoy después de un par de semanas, acabo de terminar de leer su blog por completo (uff!!), de pe a pa, como dicen, y debo empezar por darle las gracias, ¿porqué? pues, porque antes de leer su blog, antes de estar allá, ya tenía en mi mente como sería el proceso de integración en Canadá, y desde entonces ya tenía el complejo del inmigrante... Tenaz!

Yo pensaba que lo importante era el idioma, y a pesar de que como ud lo recalca, pasamos una entrevista en francés, estudiamos casi un año el idioma y a pesar de creer que me "defiendo" en inglés, para mí, lo importante era llegar a estudiar, a hacer la francisación, llegar a estudiar tiempo completo, vivir del subsidio de la francisación, hacer los cursos de búsqueda de empleo, los de adaptación y luego las especializaciones en escritura y conversación, etc... luego, como todavía no tendría "experiencia" buscaría un trabajo en lo que fuera, de supervivencia, lo que salga mientras sea trabajo, de paso trataría de empezar una maestría y luego entraría en la orden, y tal vez después, ahí si, buscaría empleo...

Y vaya que estaba equivocado, ahora, veo las cosas con otra perspectiva, desde otro ángulo y seguro llegaré a Canadá con otra idea en mente.

Soy Ing de sistemas, con experiencia en desarrollo de software, así que según ud lo comenta es más fácil conseguir empleo en mi campo, pero el complejo del inmigrante no me dejaba pensar, no me dejaba ver más allá, y gracias a ud ahora si puedo hacerlo, así que de nuevo gracias.

...

De nuevo, gracias.

Saludos desde Colombia,"

jueves, abril 01, 2010

Un día

(No aplica para médicos, abogados y otras profesiones realmente complicadas aquí)

Antes de que me caigan los que me tildan de « generalizador », debo aclarar que obviamente trato de describir en un sólo artículo, lo que veo en común de muchos casos de inmigrantes, la mayoría de los que conozco de primera mano. De otro lado, tampoco tendría mucho caso intentar describir todos los casos particulares que conozco. Demasiado trabajo sería.

Un día cualquiera, después de su llegada, usted se va a encontrar en una situación como ésta:

El dinero que traía, mucho o poco, ya se le habrá acabado. Es probable que usted dejara deudas en su país de origen y no haya podido cancelarlas totalmente aún.
Usted ya habrá terminado los tres niveles de francisación (sin importar en cual empezó) y tal vez haya hecho hasta el nivel escrito.
Usted sentirá que su francés no ha avanzado lo suficiente. De hecho, bastante poco, comparado con el nivel que traía cuando llegó.
Usted tendrá un trabajo que le permite sobrevivir. Un trabajo digno (como todos), pero no en su área. O estará en la ayuda social. O en una combinación de ambos, con ingresos por debajo del límite permitido, o peor aún, con trabajo “cash” (o “cache”?).
Usted podrá estar estudiando una maestría, o un certificado, o incluso una carrera completamente nueva. O incluso la suya, vuelta a empezar! En este caso usted podrá estar viviendo de la beca que le otorga el gobierno y al mismo tiempo podrá estarse endeudando con el dinero que le prestan bajo el mismo programa.

Es un escenario típico que retrata a un inmigrante en Québec (aunque se podría extrapolar a las otras provincias), luego de pasados una semana, o 3, 6, 12, 24 o 36 meses desde la llegada. O como los casos de los que he oído, 4, 5, 8, 10 o 15 años después. Sí. Una persona luego de 10 años o más aquí, podría no tener aún el “suficiente” nivel de idioma.

En una situación como la descrita, muchos inmigrantes se empezarán a preguntar sobre la verdadera razón de su decisión de inmigrar y sobre lo acertada de dicha decisión. Habrán los que pensarán en que se deberían regresar a su país de origen. Muchos, aún después de años pensarán: “yo sabía que era así, que al principio sería duro”. Durante cuánto tiempo es el “principio”?

Y habrá los que le echarán la culpa al sistema (como el ya famoso caso Salcedo descrito por nuestro amigo argentino). Y entonces dirán que hay discriminación. Conspiración! Que los engañaron. Que aquí no había trabajo para ellos.

Afortunadamente, en esto sí parece haber una casi total coincidencia de opiniones. Creo que casi todos los inmigrantes incluyen en su lista de “para ser feliz” el tener un trabajo en su área.

Imaginará el lector en este punto, que yo no estoy de acuerdo con la causa esgrimida como la razón primordial para los males que aquejan a los inmigrantes.

Tómense los párrafos que siguen de la mejor manera posible. Repito que no puedo entrar en particularidades y por eso debo “generalizar”. Tome para usted lo que le sirva. Deseche el resto. Eso sí, sea crítico con usted mismo y no vaya a ser que deseche algo que le podría haber servido.

Y entonces qué es lo que produce que un inmigrante profesional, con buenas intenciones, de buena familia y con tanta “verraquera” no sea feliz en Canadá? Por qué el inmigrante profesional no encuentra un trabajo en su área?

La respuesta es bastante simple, aunque no tanto la solución: Los inmigrantes profesionales no encuentran trabajo en su área porque no buscan de la manera correcta. Cometen muchos errores. Es lo que yo veo. Qué pena, pero es una cruda realidad.

1. Buscan muy poquito. Entretenidos en sus vueltas, cursos, capacitaciones, charlas en organismos, ministerios y demás, en sus estudios, o en sus trabajos de supervivencia, envían 2 o 3 hojas de vida diarias, en el mejor de los casos. Otros, envían 2 o 3 por semana o prácticamente nunca.

Buscar trabajo en Canadá debería ser una actividad de tiempo completo (eso sí lo enseñan en los cursos). 8 horas al día, 5 días a la semana. Mínimo.

2. Cuando buscan, desechan demasiadas ofertas. Empiezan por desechar los avisos que piden “francés hablado y escrito” o “perfecto francés”. Y si el inmigrante sabe también inglés, desecha aquellos que dicen “bilingüe” o “perfecto bilingüe”.

Y resulta ser que éste es el meollo del asunto. El inmigrante cree que esas calificaciones sólo la tienen los canadienses, o un inmigrante que lleve aquí 4 años (en el caso de que usted lleve 3). O las tiene aquél que lleve 6 (si usted lleva 5). Es decir, al inmigrante siempre le falta un “añito” más para “perfeccionar” la lengua. U otro cursito de lengua.

Puro complejo del inmigrante. El inmigrante cree que no trae suficiente nivel de idioma, aunque ya pasó una entrevista en francés durante cerca de una hora. Y lo logró porque estudió el idioma en su país, antes de viajar.

(Y entonces dicen que Juan Diego no puede comparar porque él trabaja todo el día en frente de un computador. Que él no tiene que hablar con clientes ni con nadie. Nada más lejos de la realidad! Mi trabajo consiste en integrar sistemas y por eso debo hablar con usuarios de toda la universidad. Y con estudiantes. No hablo con todos ellos, pero para que se imaginen el tamaño del sistema que administro, piensen en que le sirve a 40.000 usuarios y que sólo somos 2 personas en el equipo.)

Cómo se resuelve la discusión sobre el “verdadero” nivel de idioma requerido? Yo les hago una recomendación que podría ayudarles. Dejen que sean los entrevistadores, los empleados de recursos humanos quienes decidan. Atrévanse. Preséntense a más ofertas de empleo y obtengan entrevistas. Si luego de 8 o 10 entrevistas, usted recibe como respuesta que su nivel de idioma no es suficiente, entonces acéptelo (y mándeme un correo diciéndome que yo estaba equivocado) y entonces póngase a estudiar. En medio de este ejercicio, no vaya y de pronto se lleve la sorpresa de que encontró trabajo!! (ahí sí que espero un correo).

(Acabo de recordar una entrevista en la que no fui contratado porque mi nivel de inglés no era suficientemente bueno. Bueno fue que no le hice caso al comentario del entrevistador y seguí buscando, y eso que sé que mi nivel de inglés no era, ni es aún lo suficientemente bueno.)

3. Cuando buscan, desechan demasiadas ofertas. Ésta vez no por el idioma, sino por las demás calificaciones exigidas.

El profesional inmigrante considera que si no cumple el 100% de los requisitos exigidos en el aviso, entonces no debe presentar su candidatura. Les da algo así como pena. Ustedes creen razonable que un empleador escriba un anuncio que diga: “Se necesita programador Java, que sepa Java. Punto”. Y nada más? Cuántos candidatos se van a presentar? El truco (éste para empleadores), es adornar el aviso con muchas más cosas, para “filtrar” la gente. Entonces le agregan: “Que sepa bases de datos de estas, y que sepa manejar el programa X, Y, Z, y que tenga experiencia en procesos de M, N, P, etc.” No importa que en realidad sólo estén buscando un programador que todo lo que tiene que saber es Java. El empleador piensa “de pronto nos sirve para aquél otro proyecto, o por si de pronto algún día compramos la aplicación Z”. Es normal.

Los empleadores piden en sus anuncios características de “súper hombre”. La verdad es que en mi vida, jamás he visto a un entrevistador que tenga en su mano una copia del anuncio original y que vaya “chuleando” las características que cumple o no cumple el candidato. Después de que su hoja de vida ha sido seleccionada y de que usted fue citado a entrevista, usted simplemente está compitiendo contra los otros. Los otros que se hayan atrevido, claro está.

Los que no se atrevieron, no quedaron en la foto.

4. Cuando buscan, desechan demasiadas ofertas. Esta vez no por el idioma, ni por los requisitos exigidos, sino por los requisitos NO exigidos.

Aunque los anuncios no lo dicen, somos expertos en inventarnos que “en nuestro caso” debemos hacer esta o aquella maestría. A ellos no les interesan los títulos. No son latinos. De hecho, lo único que les interesa son las competencias. Pienso que además los títulos adicionales lo que hacen es sobre calificarlo a uno, y más cuando uno no tiene aún la famosa “experiencia canadiense”.

Lo otro que nos inventamos, a veces (y aclaro, a veces), es que debemos estar en la Orden de… Aunque ésta es una realidad para algunas profesiones y ALGUNOS anuncios, también es una realidad que nos ponemos nosotros mismos la traba sin haberlo intentado. Simplemente nos han dicho que se necesita ser miembro de la orden (alguien en la calle, o en algún ministerio u organismo) y por tanto no buscamos, cuando ocurren muchos casos en los que hay empleos en los que NO se exige ser miembro de una orden particular. Ejemplo concreto: Los ingenieros electrónicos, para ejercer como ingenieros y estar facultados para firmar y aparecer como ingenieros, DEBEN ser miembros de la Orden de Ingenieros. Eso no impide que muchos empleadores busquen ingenieros (o técnicos) en electrónica y que no les exijan este requisito. Probablemente para el puesto, no se requerirá firmar nada.

La exigencia de pertenecer a las órdenes no es de ley. Depende siempre del empleador.

Entonces resulta que sí. Que los inmigrantes profesionales tienen razón. Si uno cuenta los anuncios que quedan después de que uno no ha buscado mucho, y a esos les resta todos los que exigen lengua “perfecta”, y luego al resultado le quita todos aquéllos que piden súper hombres y a los que finalmente quedan se le restan todos aquéllos que exigen lo que uno se imagina que deben exigir, aunque no lo digan, entonces la concusión sí es clara:

No hay trabajo para inmigrantes profesionales.

Pero seguramente su caso es diferente.

sábado, marzo 20, 2010

Déjenme les pongo un ejemplo

Estoy buscando empleo y me encuentro con este aviso: (ahí perdonarán la traducción más adelante)

EDUCATION & EXPERIENCE
Education: Undergraduate degree (Computer Science Technology or related field)
Experience: Three (3) years' related experience

OTHER QUALIFYING SKILLS AND/OR ABILITIES
Ability to analyze and evaluate existing or proposed systems for fit with business requirements. Able to integrate new systems with current applications by understanding integration points based on business requirements and by
developing functional specifications. Analytical, communication and presentation skills. Ability to work on multiple projects and meet specific deadlines. Proven track record in developing and/or integrating web-based, client-server and/or desktop systems to support the needs of the community. Extensive experience with Oracle 10g, Oracle Portal, Unix, PL/SQL, TOAD, OVCSM SQR (Brio), Appworx, Web Tailor, BANNER. XML Java and Java Script, JDBC, J2EE, JSP, Oracle forms 9i and PL/SQL web programming. Knowledge of MS-Office tool set. English and French (spoken and written).


Y entonces respondo en mi cabeza, punto por punto :

EDUCATION & EXPERIENCE
Education: Undergraduate degree (Computer Science Technology or related field)

Pues eso no fue lo que yo estudié. Digamos que la ingeniería electrónica es un campo relacionado.
Experience: Three (3) years' related experience
Sí. Si tengo la experiencia

OTHER QUALIFYING SKILLS AND/OR ABILITIES
Ability to analyze and evaluate existing or proposed systems for fit with business requirements.
(Habilidad para analizar y evaluar sistemas existentes o propuestos para que satisfagan requerimientos del negocio).
Yo sí creo que sé cómo hacer eso. No formalmente, pero sí.
Able to integrate new systems with current applications by understanding integration points based on business requirements and by
developing functional specifications.
(Capaz de integrar sistemas nuevos con las aplicaciones actuales entendiendo los puntos de integración basado en los requerimientos del negocio y desarrollando especificaciones funcionales).
Ayayay. Puntos de integración? Serán interfases? Especificaciones funcionales? Es una técnica, un modelo, un formato en el que se escribe…? No sé. Tal vez.
Analytical, communication and presentation skills. (Habilidades analíticas, de comunicación y presentación).
Pues analíticas, sí. Comunicación, es en lo que venimos trabajando. El idioma… ayayay. Presentación? De pronto en español.
Ability to work on multiple projects and meet specific deadlines. (Capacidad de trabajar en multiples proyectos y de satisfacer fechas límites específicas)
Pues quién responde que no. Toca decir que sí, aunque depende, no?
Proven track record in developing and/or integrating web-based, client-server and/or desktop systems to support the needs of the community. (Algo así como experiencia certificada en el desarrollo y/o integración de sistemas basados en Web, cliente/servidor o escritorio para soportar las necesidades de la comunidad)
Mejor dicho, que ha hecho software. Pues sí.

Aquí es donde viene lo duro…

Extensive experience with Oracle 10g, Oracle Portal, Unix, PL/SQL, TOAD, OVCSM SQR (Brio), Appworx, Web Tailor, BANNER. XML Java and Java Script, JDBC, J2EE, JSP, Oracle forms 9i and PL/SQL web programming. (Amplia experiencia con)
Oracle 10g: Pues he trabajado con Oracle. Otra versión. Y poquito. Pero sí, conozco. 10g??? Cómo se comerá eso. Hasta 9 me acuerdo
Oracle Portal: Sé que existe. Y que es un producto medio maluco. Pero de ahí a haberlo usado alguna vez. No. Pues no.
Unix: Lo mínimo, por no decir cero.
PL/SQL: Alguna vez tome un curso. Ya todo lo olvidé. Me le mediría. Un examen, no lo paso, seguro.
TOAD: Con qué se come?
OVCSM SQR (Brio): Qué???
Appworx: Qué????
Web Tailor: Qué????
BANNER: Alguna vez usé un programa llamado así y que servía para hacer letreritos muy bonitos en papel continuo. No creo que se refieran a ese. Ayayay. No
XML: Conozco el concepto pero no tengo experiencia
Java and Java Script: Uf. Por fin un sí. Sí. Conozco Java y JavaScript
JDBC: Sé qué es, pero nunca me le he metido, ni he programado controladores ni nada. Digamos que sí.
J2EE: Otro sí
JSP: Sí
Oracle forms 9i: Medio sé que es, pero nunca he programado con esa vaina.
PL/SQL web programming: Cero pollito.
Knowledge of MS-Office tool set.
Pilado. Office sí pues cualquiera.

English and French (spoken and written).
La del millón. Hablado y escrito? Ambos?

Ustedes que responderían? Ignoren pues el lado técnico. Qué responderían al último requerimiento?

Y si estuvieran en mis zapatos? Qué responderían al anuncio? Aplicarían a ese trabajo después de descubrir que sólo se le pudo decir sí con tranquilidad y certeza sólo a 3 o 4 de los requerimientos?

El aviso es el original con el cual yo apliqué a McGill. El trabajo que tengo actualmente. Aún hoy, casi 2 años y medio después, mis respuestas siguen siendo las mismas para la mayoría de los requerimientos. De hecho, algunos términos me sorprenden porque ni los he oído mencionar.

Y entonces por qué me dieron el trabajo? Por qué el aviso pedía cosas que yo ni he usado y parece nunca voy a usar?

Los empleadores escriben anuncios buscando súper hombres que no existen. Siempre lo he dicho. Póngase usted en los zapatos del funcionario de recursos humanos. Pondría una línea como ésta?:

Inglés: Que se defienda ahí más o menos.
Francés: Hablado aunque con errores. Escrito, puede usar el corrector de Word.

Obvio que no. Ellos piden lo máximo posible. Y más. Tanto, que el aviso que les describí sigue siendo usado para gente que sólo va a programar en PL/SQL. Por qué quieren que la gente conozca Oracle Portal (que además es mi terreno ahora). Pues porque si aparece un candidato que lo conozca, pues chévere. Así podría echarle una mano al equipo de Juan Diego…
Definitivamente depende de la óptica con la que lo miremos. Cuántas oportunidades se están escapando por ahí?

Me decía una señora rumana, traductora, con muchos años de experiencia aquí: Cuando el empleador pone el aviso en la prensa o en Internet es porque ya está desesperado. Seguro lleva 2 o 3 meses buscando entre su propia gente, entre los referidos o esperando que las agencias reclutadoras les traiga alguien que sirva para el puesto. Como no llega nadie, toca poner el aviso.
Por qué no aprovechar que el empresario necesita a alguien?

De otro lado, las compañías saben que los canadienses hace rato se acabaron. Preséntese usted. No le extrañe que el entrevistador hable el francés o el inglés con más errores que usted.

Allí afuera están los empleos.
Empleos

Yo nunca me doy cuenta de empleos en el área de contabilidad o de construcción ni nada parecido. Pero sí me doy cuenta de los empleos que ofrece McGill en varios campos de IT incluyendo desarrollo de software, bases de datos, soporte y redes. Algunas de esas ofertas se las he enviado a contactos y amigos, pero la verdad, siento que estoy perdiendo las cuentas y la memoria.
Esta entrada tiene como objetivo que usted, amigo o contacto, me recuerde que anda buscando empleo en algunas de las áreas mencionadas y así de esa forma les puedo enviar las ofertas tan pronto como aparezcan. He creado grupos de contactos para ello en mi cuenta en gmail.
Basta con que me respondan con un comentario o me envíen un mensaje a hernandezjd@gmail.com recordándome cuál es su área de interés. No olviden que en McGill el ambiente de trabajo es en inglés.

martes, marzo 16, 2010

Una chiva

Ahora, los aplicantes colombianos a inmigración a través de Québec deben presentar su solicitud de visa de inmigrante ante la Embajada de Canadá en México. No en Bogotá. Ya no.
Las solicitudes que se hayan presentado en Bogotá después del primero de marzo de este año ya deben estar en México. Las nuevas, deben enviarse a México de acuerdo con las instrucciones que ellos provean.
Buenas noticias? No se sabe. Historicamente México ha sido más ágil procesando las solicitudes. El problema es que ahora tienen más trabajo.

jueves, marzo 11, 2010

La autoestima

Y es que así me he sentido. Y no una, sino muchas veces durante todo el proceso.
A propósito, metido hasta el cuello en lo de la hipoteca, con empleo (casi 2 años y medio con mi último empleador), con hija canadiense y demás, y no pienso que el proceso haya terminado. Aún estamos inmigrando. Terminaremos algún día?
Lo discutía el otro día con una amiga inmigrante. Parece que de lo que sufrimos es de pérdida de autoestima. Uno se siente como menos, como si hubiera perdido algo.
Mi tiempo del viaje fue realmente convulsionado y agravado por la separación de mis hijas, lo cual podría explicar muchos de esos sentimientos. Pero ahora parece que no fui sólo yo. Parece que nos pasa a todos.
Recuerdo como una de mis ideas era la de llegar a Canadá y una vez allí, cambiar de profesión. Dedicarme a alguna otra cosa. Como volver a comenzar. Y era porque me sentía incompetente, mediocre. Sentía como que ya no podía ser todo lo que había sido antes. Que mi experiencia ya no contaría y que cualquier cosa que hubiera aprendido, iría a la basura porque no serviría de nada. A lo mejor son sensaciones bastante personales y sólo me pasó a mí. Ya ustedes me dirán en sus comentarios.
Pero todo eso del complejo del inmigrante puede ser simplemente una consecuencia del problema de la autoestima. Por qué nos creemos menos? Por qué creemos que no somos capaces? Por qué ese miedo irracional a enfrentarnos con el mercado laboral?
Una técnica que parece válida para enfrentar los temores es considerar la hipótesis del escenario del "peor caso". Si le tengo miedo a una entrevista de trabajo, pues debo pensar "Qué es lo peor que podría pasar". Lo bueno es que la respuesta es bastante simple: "Me van a decir que no sirvo para el puesto". O es que algo peor puede pasar? Después del "no", pues pasar la página e ir a la siguiente entrevista.
Uno se acostumbra. Créanme.

miércoles, marzo 10, 2010

Le va a pasar

Se va a sentir muy contento el día del viaje. Un poco ansioso, también. Algo de nervios, tal vez.
Toronto le va a gustar. El aeropuerto le va a parecer moderno. Si viene para Montréal, el aeropuerto ya no le va a parecer tan bonito. Hasta pequeño, un poco. Un poco más desordenado, también.
Le va a parecer todo muy organizado. La ciudad. De todas maneras, un poco vieja, un poco fea la nieve negra (si llega al final del invierno, por ejemplo). El estado de las calles también le va a sorprender un poco.
Se va a sentir a gusto haciendo vueltas. Muchas. Aunque se podrían hacer todas en un solo día, es probable que gaste un par de semanas en ello. Cita aquí, cita allá.
Va a sentir que trae problemas serios de idioma. Va a sentir que no entiende nada. Va a sentir que no le entienden nada. La excepción será en las oficinas del gobierno y en especial en las oficinas de Inmigración Québec. Allí, sentirá que entiende el 90% de lo que le dicen. (Estoy suponiendo, claro está, que usted viene a través de aquel proceso que involucra una entrevista de casi una hora hablando en francés con un funcionario de Québec).
Se va a sentir a gusto yendo a cuanta reunión de Inmigración lo inviten: al curso sobre la realidad socio-económica de Québec, al curso de búsqueda de empleo, al curso sobre las redes de contactos, al curso sobre como hacer el CV. Todo eso en medio de las vueltas.
Se va a sentir a gusto buscando apartamento, aunque tenga algunos problemas por la falta de referencias y la falta de historia crediticia.
Sí que se va a sentir a gusto cuando le hablen de la francisación. No importa que en la entrevista de evaluación lo clasifiquen en el nivel intermedio o avanzado. Lo bueno de estudiar es que va a seguir ocupado. A gusto, cuando después de acabar con la francisación se haga uno o dos cursos más de escritura.
Se va a sentir a gusto cuando después de la francisación, descubra que puede seguir estudiando. Que el gobierno le da el dinero para ello y un poco más. Que se lo prestan a bajos intereses y que lo puede pagar de "a poquitos".
Si no estudia y se queda sin dinero, se va a sentir a gusto cuando sepa que igual el gobierno le va a dar dinero suficiente para vivir. Demasiado a gusto.
Le va a costar algo de trabajo salir de allí. De la ayuda social o del estudio financiado.
La comodidad es mucha. Especialmente si se le compara con la ardua tarea de ponerse a prueba, de enfrentar la postulación a los empleos, los exámenes técnicos y las entrevistas de trabajo. En otro idioma.

lunes, marzo 01, 2010

Un recomendado

Mi amigo Guillermo Ziegler escribió un artículo en su blog muy bueno. Cortico y sustancioso.
Échenle un vistazo, incluyendo los comentarios:

lunes, febrero 22, 2010

Es oficial

Ya se fue el sobre. Lo puse hace algunos minutos en el correo. Así que el 22 de febrero de 2010 es la fecha donde se empieza la cuenta. Dicen que toma unos 15 meses. Pues será justo a tiempo, porque mi residencia se vence en junio de 2011.
Lo único complicado del trámite fue que la página de Immigration Canada estaba una lata hoy y no funcionaba. La necesitaba para imprimir el cálculo de las fechas, hacer el pago y obtener el recibo.
El sábado fue el día que cumplí el requisito: 1095 días viviendo en Canadá. Cómo vuela el tiempo!
Muchos consideran el regreso como una opción, yo incluído, claro está. Pero en lo que sí creo que todos estamos de acuerdo es en que no vale la pena regresar sino es con el pasaporte canadiense en el bolsillo.

domingo, febrero 14, 2010

Mi primera vez

Pasó de manera completamente inesperada. Y sí. Era tan grande como me lo imaginaba. Y es que apareció así, de la nada, me imagino como debe aparecer la muerte. Uno ni cuenta se da.

Ya otras veces había pensado que había llegado ese momento, pero siempre había sido falsa alarma. Pero la verdad es que yo no quería. Imagino que nadie quiere, pero en mi caso era una total convicción. Nunca tendría ni siquiera una primera vez. Pero pasó y ya estoy en vías de superarlo. De seguir adelante con la vida y con esta pena encima. Lastima que el tiempo no se pueda devolver.

Salíamos del hospital Charles Lemoyne, que está en remodelación. La salida del parqueadero provisional da al boulevard Marie, una calle de doble vía que lo lleva a uno directamente a Taschereau, ahí a media cuadrita. Aunque la calle es de doble vía, al salir del hospital hay varias señales muy claras que indican que se debe voltear exclusivamente a la izquierda, precisamente hacia Taschereau. Y yo lo sabía muy bien. No más cuando nació Lucía hace ya poco mas de un año, debí haber salido por allí unas cuatro o cinco veces. Y otras varias más luego de mi gastroenteritis y los exámenes de laboratorio. Y el viernes en la madrugada! Mejor dicho, no había duda alguna.

Estábamos muy bajitos de gasolina. Y allí, en toda la esquina de Marie y Taschereau, a la derecha, luego de salir a la izquierda claro está, hay una estación de gasolina de Petrobras. Así que decidí aprovechar para echar un poco de combustible y limpiar los parabrisas.
Cuando ya estábamos llegando cerca de la bomba, fue cuando ocurrió. Tal vez fue primero el sonido, o primero las luces? No recuerdo.

El caso es que estaba allí. Negro. Camuflado. Con sus luces rojas y azules. Pequeñas. Pero ya era indudable. Ya el yo, o el conciente, o uno de esos, empezaba a aceptar la realidad: Había allí, detrás de nosotros un carro de policía (aunque no parece uno) que tenía encendidas las luces de emergencia y que hacía sonar la sirena para que nos percatáramos de su presencia. Todas las demás veces había sido nada. O el carro viajaba inocentemente detrás nuestro o simplemente las señales eran para alguien más. No esta vez.

No teníamos ni idea de que era lo que había pasado. De hecho Juana alcanzo a darse cuenta de que no traía el cinturón. Ella iba en el asiento trasero con la nena. Yo le alcancé a decir que podíamos usar como excusa la herida o algo. Que no era capaz de ponerse el cinturón.
Efectivamente grande. Inmenso. El policía debía medir como 3 metros y medio. Sólo le faltó haber golpeado con los nudillos en la ventanilla. Después de saludar me dijo que en la intersección había 4 señales que indicaban que se debía voltear a la izquierda. Claro, le dije. Y eso fue lo que hice, agregué. No. Usted no lo hizo. Qué? No podía creerlo. Yo sabía que había volteado a la izquierda o si no, como diablos estaba yo allí en la estación de gasolina? Yo intenté bajarme del carro para ver que era lo que había pasado. El hombre dijo que luego de entregarle mi licencia podría bajarme a verificar. Licencia y registro, por favor. Como en las películas. Hagan de cuenta.

Cuando me bajé y el policía me mostró el sitio, no tuve mas remedio que decirle que tenía toda la razón.

Resulta que saliendo del hospital, inmediatamente allí, sobre la calle Marie, hay una entrada de acceso a la estación. Y esa fue la que yo tomé. Tan pronto como entré al área de la estación, giré a la izquierda. Pero ya era tarde. Para la ley, yo había violado la orden de voltear a la izquierda.
Y es que uno cree que la señal es para impedir que la gente tome a la derecha. O lo que sea. Pues fue un descuido tonto y ahora me toca pagar.

Le pregunté que cuántos eran los puntos por esa infracción. Cero. Ok. Y cuánto es el costo? 100 dólares. Más costos. Bueno, uno se imagina que los costos deberían ser una pequeña porción de la multa. 15? 20? 54!!! Total. Ciento cincuenta y cuatro dólares.

Fue la primera vez, pero la madre que tiene que ser la última!

sábado, febrero 13, 2010

El sistema de salud en Québec

Antes de que me caigan los anónimos que piensan que yo sólo hablo mal de Canadá, debo aclarar, y antes de que lean esta entrada, que yo pienso que está bien el sistema de salud en Québec. No se puede esperar que un sistema sea universal y gratuito y además perfecto en calidad de atención y servicio. Yo, lo prefiero así. Que todo el mundo, con empleo o dinero o no, tenga acceso a un sistema de salud decente, aunque repito, no perfecto.
Pues a Juana le salió un nacido. Para los no colombianos, un nacido es un grano de tamaño relativamente grande y con alta tendencia a infectarse. Hace como 8 días.
El jueves finalmente fue al médico, porque la convencí. Fue a una clínica sans rendez-vous. Esperó como de 1 pm a 4pm. Ella ya había recibido atención allí en menos de una hora para algo más antes, ya ni recuerdo.
La doctora ya se iba, pero la alcanzó a atender. Cuando vio la cosa, le dijo: No. Yo no puedo hacer nada por eso aquí. Le voy a recetar unos antibióticos. Venga mañana para que le hagan una cirugía. Sí. Cirugía. En todo caso, si mañana no se puede, se va para el hospital. Ni la tocó.
Viernes. Juana regresó a la misma clínica. Otra vez de 1 pm a 4 pm. Le tocó preguntar porque tampoco pareciera que la fueran a atender. Imagino que fue el cirujano. El caso fue que le dijo que él no podía hacer nada. Que fuera al hospital. Viernes, 4 pm! Es decir, luego de ya 6 horas acumuladas de espera, la conclusión profesional es que debería ir al hospital. Ahora que vemos la cosa en retrospectiva, debimos haber ido al hospital desde la primera vez.
Juana llegó al hospital pasaditas las 4 pm. Yo me le uní sobre las 8 de la noche. La espera fue la esperada: casi 10 horas. Antes de las 2 am nos hicieron pasar a una de las cabinas donde atienden los médicos. A esperar. Hasta nos dormimos, creo.
El doctor llegó sobre las 2 y media de la mañana y viendo la cosa desde la puerta, preguntó: Qu'est-ce qu'arrive? (Qué es lo que pasa?). Y yo le tuve que señalar, como si hiciera falta y le dije: Ça arrive (Eso es lo que pasa).
El hombre medio tocó, metió un par de copitos Johnson's. Juana echó sus madrazos. El hombre lo que hizo fue medio examinar. No estirpó, no extrajo, no drenó. No nada. Que le iba a mandar antibiótico intravenoso.
Al rato llegó la enfermera que le puso el catéter, y le aplicó la droga. Que volviéramos a las 9 am para una evaluación del progreso.
Salimos pasadas las tres y media de la mañana.
9 am. Sábado. La principal conclusión de la evaluación fue que a Juana no le habían hecho nada. Nada de drenaje (como decía el reporte). Nada de nada.
Esta doctora sí la hizo lavar, limpiar, puesta de mecha, madrazos, lagrimas y demás.
Uno no entiende como sólo el cuarto doctor en la fila hizo el trabajo. Los demás, literalmente le sacaron el cuerpo.
Sábado 12 del medio día. 23 horas después de haber empezado los intentos del viernes!
Lo chévere del asunto fue el tratamiento ordenado. En lugar de hacer que el paciente regrese o que se haga inyectar o se inyecte por sí mismo, le dejan el catéter instalado, le dan la droga y los utensilios, jeringas, cánulas, etc. y dejan que él mismo se autoaplique las dosis. De esa forma, antibióticos intravenosos en casa.
El catéter, bien instalado y protegido de la humedad o la contaminación.
Eso sí nos gustó.
Juana va bien. Gracias.

martes, febrero 09, 2010

Las cuentas

Yo las había hecho con mucho cuidado. Tengo una hoja de cálculo y todo donde pongo las fechas de salida y entrada de Canadá. Por ahí derecho, se los aconsejo. Lleven un buen registro de las suyas. Las van a necesitar.
Pero en mi cuenta me daba que sólo podía pedir la ciudadanía el 17 de marzo próximo.
Con los 3 días que me gané porque no recordaba que las salidas de un sólo día no se descontaban, entonces la cosa sería como el 14 de marzo.
Inmigración Canadá tiene una página donde uno puede introducir la fecha de llegada, la fecha en que uno se volvió residente, los tiempos afuera, los tiempos en prisión y demás. La página entonces calcula si uno puede o no solicitar la ciudadanía. Y si no, le dice cuándo lo puede hacer, bajo el supuesto de que usted no va a salir más, claro está.
La página dijo que yo podía el 20 de febrero. Me gané un mes y no se cómo. El 22 aplico.
La regla es simple. Usted tiene que haber vivido en Canadá 1095 días durante los últimos 4 años. 1095 días son exactamente 3 años de los de 365 días. Y si ellos consideran los últimos 4, pues obviamente quiere decir que los 1095 días pueden ser no continuos.
Yo ya tengo listo los papeles. Son medio fáciles. Un formulario de 4 páginas, la página del cálculo impresa, y copias de la confirmación de residencia permanente y la tarjeta de residente. Se deben adjuntar copia de otros 2 documentos con foto. Sirven la maladie, la licencia, el pasaporte. 2 fotos con ciertas especificaciones. Y copia del recibo de pago. 200 CAN$, antes de que pregunten.
Aquí los formularios para un adulto:

domingo, febrero 07, 2010

Pilas con el negrito

Debo empezar aclarando que no soy racista. Algunos de mis mejores amigos de toda la vida tienen ese tinte en su piel.

Pilas con el negrito. Podría tener una camiseta colorida. En nuestro caso, la tenía de color naranja fuerte.

Ya nos habían advertido en Cali, en Bogotá, la aerolínea, los asistentes de vuelo. Todo el mundo lo había dicho y por tanto lo sabíamos. Llegando a Nueva York, tienen que tomar las maletas y volverlas a depositar en la banda transportadora. Por razones de aduana. Igualitico que entrando a Canadá por Toronto.

Pues eso hicimos. Tomamos las maletas, luego del proceso de inmigración, y seguimos las indicaciones y anuncios para la gente que tiene conexión con otros vuelos. Y como nosotros viajábamos a Burlington, pues estábamos incluidos en ese grupo.

Cuando llegamos a la sala, alguien nos indicó que debíamos poner las maletas junto a la banda transportadora. Junto. Aún no en ella. O alguien lo haría más tarde. Nunca supe.

Luego de poner las maletas allí debíamos hacer la fila que iba hacia la zona de inspección. Creo que la famosa. La de los colombianos llegando a Nueva York. La que se supone que hace que uno se sienta humillado y demás cosas que cuentan de ese mito. Donde lo esculcan y desnudan a uno. La de los cuartos privados. Nunca supe.

Cuando nos dirigíamos a la susodicha, el negrito, que ya nos había estado señalando la fila, se nos vino encima y empezó a señalar a Juana y a la bebé (que venía en el coche). Que la señora tiene que subir al tercer piso usando el ascensor. Ok. Gracias. Nosotros seguíamos intentando hacer la fila. Pero el negrito insistía. Que ella tiene que usar el ascensor, que con el coche no puede subir por las escaleras. Ok. Gracias. Muy amable. Pero que la señora… Entonces le pregunté que qué era lo que quería. Nada. Que la señora tiene que usar el ascensor porque el coche… Ok. Pero no debemos hacer la fila para…? No. No. Que la señora… Pero ya? Sí. Sí. Ya. Que suba al tercer…. Ok. Y entonces cómo hago para encontrarme con ella? Allá. En el tercer piso se encuentran, cuando usted salga de la inspección. Ok. Gracias.

Pues Juana y la bebé salieron de la sala en busca del ascensor. No había más remedio. Ante la insistencia del negrito…

La fila estaba desocupada. Yo llegué donde el oficial que había tenido una mala noche. Le presenté los pasaportes de los tres y los pasabordos. Hágame el favor de poner cada pasabordo con cada pasaporte, me dijo. Ok. Eso hice. Y cuándo se los entregué me dijo: Y su esposa? Qué! Pues el muchcho que está allí (y señalé) (y no lo llamé negrito) el de camiseta naranja nos dijo que ella… Qué qué? Sí. El muchacho que está allá nos dijo que ella tenía que usar el ascensor para… Quién? Pues el muchacho que… No señor! Para inspeccionarlos, todos tienen que estar aquí! Sí. Pero fue que el muchacho (yo seguía evitando llamarlo negrito) me dijo que… Pues aquí tienen que estar todos! Que pena. Entonces por favor dígale al negrito que no diga que… Qué quiera que le diga???? Ok. Ok. Y entonces qué hacemos ahora? Pues vaya y busque a su esposa! Ok.

Le eché madres a ya saben quien. Pa’ qué que eso hice. Obviamente en la cabeza, pero lo hice. Ya rezaré algunas Ave Marías por eso. Tomé los pasaportes y los pasabordos y salí volado en busca de Juana y la bebé. Se me ocurrió que si las instrucciones habían sido erróneas, nos íbamos a perder.

Encontré a Juana en el tal tercer piso y nos devolvimos para intentar continuar con nuestro proceso.

Pues no. Al intentar regresar a la sala un vigilante nos impidió el paso. Es que en los aeropuertos no siempre se puede volver a entrar por donde uno ya ha salido. Le traté de explicar lo que había ocurrido. El caso fue que no nos dejó entrar. Llamó a los gritos a alguien de Delta. Nadie vino. Nos dijo que esperáramos ahí que más adelante vendría alguien de equipajes. De equipajes?? Nosotros no tenemos ningún problema con nuestro equipaje. Nada. Esperen aquí.

El de equipajes. Todo un personaje. Como alemán, creo yo. Eso pensé por su acento. Y venía seguido de 4 o 5 colombianos. En filita. Pues el señor se metió en una oficina y el primer colombiano se le pegó. Yo me puse como en el segundo lugar, pero a distancia prudente. El segundo colombiano se me pegó a mí. Una persona homosexual, se me ocurrió. Que sigamos al señor, eso nos dijo, me dijo como empujándome para que nos pegáramos al primero. Hombre, pero tampoco! Esperemos que atienda al otro coterráneo.

Pues pasaron como cien años mientras atendía al primero. Se me ocurrió que el funcionario era una de esas personas afortunadas que ya descubrieron que nada debería ser urgente, que la vida es bella, que cada minuto hay que disfrutarlo como el último y cosas así. De una parsimonia! Explicaba con lujos de detalles al compatriota el proceso para recuperar sus maletas y el cómo de lo desafortunada de esa situación que él hubiera, y que todos hubiéramos, preferido no hubiera sido así y de como si se seguían adecuadamente el conjunto de instrucciones que estaba por impartirle todo se resolvería y haría que el infortunado evento, totalmente fuera de control y de toda previsión de parte de él como funcionario y de la compañía que el muy orgullosamente representaba….

En fin.

Luego de los cien años, pues me tocó el turno a mí. Al fin y al cabo yo estaba allí antes que los demás infortunados.

Buenos días, señor. Mire, es que yo estaba depositando las maletas al lado… y entonces vino un muchacho… Sus tiquetes de las maletas por favor! No señor, muchas gracias. Yo no tengo ningún problema con mis maletas. Lo que ocurre es que yo… Sus tiquetes de las maletas! Señor, pero si yo estoy aquí es porque… Los tiquetes! Le entregué los tiquetes de las maletas. Ayayay. El hombre tecleo los números en su computador. Como si fuera su primer día de trabajo. Como si tuviera 18 años y nada, nada le importara de la vida.

Tenemos un problema. Sus maletas ya están en la aduana. Sí. Gracias. Yo sé que no están perdidas… Espere allí! No. Señor lo que pasa es que… No. Usted debe esperar! Perdón? Usted debe esperar. Esperar a qué? Esperar a que yo atienda a todas estas personas. Pero si mis maletas… Haga el favor de esperar a que yo atienda a todas estas personas. Y dónde debo esperar? (Yo ya resignado a que no iba a haber una solución fácil). Espere allí (y me señalaba una pequeña área de espera a la entrada de la oficina).

Yo me retiré, echándole más madres adivinen a quien? Yo hacía la cuenta. Cuatro multiplicado por cien años, eso son como mil años! Y nuestro vuelo era como en una hora! Y vuelos de Nueva York a Burlington deben ser casi tan frecuentes como los vuelos a Alaska o algo así!

Juana me decía que comiera bananito. Que eso era bueno para el estrés.

A los mil años, el hombre nos atendió, nos hizo mostrarle en un catálogo la forma de las maletas, nos preguntó si venían aseguradas con algún candado, nos pidió la llave del candado, nos sacó de la oficina, nos dijo que los esperáramos y desapareció.

Otros mil años después apareció diciendo que no había ningún problema. Que las maletas ya iban rumbo a Burlington. Y más importante aún. Que respetuosamente quería hacerme una sugerencia importante. Es muy importante e imperativo que cada vez que usted vuele haciendo escala a través de suelo americano, se asegure de seguir el procedimiento según el cual las personas en tránsito deben, y es su responsabilidad acometer y seguir estas instrucciones, tomar siempre su equipaje, sin importar la proveniencia o lugar inicial de partida, para luego depositarlo en la banda transportadora. Es por razones de aduana, me dijo.

No me diga!

Yo ya estaba al borde. Así que respiré profundo y dejé que el señor terminara de darme su sermón. Al final, como otros quinientos años después, el señor, como mágicamente y sin ningún aviso previo, se quedó callado. Parecía que había terminado de expresar sus ideas.

Usted me permite una palabra? Le dije. Sí. Claro. Señor, es que usted no me ha permitido explicarle que ese fue el procedimiento que yo seguí. Lo que ocurrió fue que un negrito… (y según recuerdo, esta vez si no me aguanté y lo llamé negrito, que pena). Ustedes ya saben el resto de la historia que le conté.

Ni me acuerdo que nos contestó. Salimos volados para tratar de alcanzar el avión.

Me quedé con la duda sobre qué era lo que pasaba en la tal fila de seguridad. Y como yo soy cuadriculado, pues me quedé con la sensación de que ese cabo había quedado suelto, que ese proceso estaba mocho, que cómo iba a hacer para seguir con mi vida sin haber seguido el procedimiento…

Para encontrarnos con otras dos o tres líneas de inspección para abordar el siguiente vuelo. Quitándonos zapatos, correas, sacando la bebé del confort de su sueño en el coche, etc. Ayayayay.

lunes, enero 11, 2010

Consejos para un viaje

Y dizque la tecnología! Recuerdan cuando uno tenía que comprar los tiquetes en las agencias de viaje y luego llamar a confirmar el vuelo y luego de eso había también que llamar a reconfirmar?
Pues la cosa sigue igual. En plena era de Internet.

En Burlington nos dieron un pasabordo que decía en inglés "Solicite silla". Y yo dije medio molestando: Y es que también aceptan pasajeros de pie? No todos tenemos silla? Pues no. De Burlington a Nueva York, sin problema. Abordamos de primeros, por aquello de los que vienen con bebés de brazos y que tal.

En Nueva York, la pesadilla. El Kennedy estaba lleno de gente viajando a todos lados. Un vuelo a Las Vegas estaba sobrevendido y se veía la gente desesperada reclamando y de todo. En las pantallas, los mensajes que decían que no se preocupara, que hay unas listas de espera, que espere a que lo llamen, etc. Medio día en esas.

Efectivamente, a la hora de abordar, no había sillas. El funcionario latino ya había dicho que no nos preocupáramos. Hasta que el mensaje en el altoparlante avisaba que el vuelo a Colombia también estaba "sobreagendado". Una palabra bonita para no decir "sobrevendido".
Nosotros teníamos tiquetes desde hacía mas de 6 meses y nos registramos en Burlington a eso de las 8 am. Es decir, 15 horas antes del vuelo!

El mensaje en el altoparlante también solicitaba voluntarios que se quisieran quedar. No se preocupe, usted está en la lista de prioridades. En que posición? No se preocupe, está en la 10!
Menos mal era un vuelo lleno colombianos. Con contarles que sobraron los voluntarios. Les daban el transporte, el hotel, cupo en un vuelo para el siguiente día y seguramente unos dólares u otro tiquete para otro vuelo.

El caso fue que abordamos.

Antes, había preguntado al funcionario sobre qué era lo que había que hacer para que eso no volviera a pasar. La respuesta: confirmar y reconfirmar. No importa que el tiquete se haya comprado por Internet.

Consejo corolario. Si llevan bebés al JFK, lleven pañales suficientes. La nena estaba flojita y se consumió los que llevábamos. No hay droguerías, no al menos en el terminal 4. En una tienda cualquiera, 6 pañales, 21 dólares americanos!